mandela“Es innecesario que mi abuelo en su vejez tenga que pasar tanto dolor. No me esperaba que fueran sus propias hijas las que no protegieran su dignidad”. La frase es de Mandla Mandela, nieto del ex presidente sudafricano Nelson Mandela, que arremete duramente por el espectáculo que está dando el clan en los últimos días en los que se ha desatado una ‘jauría familiar’ sobre los bienes de su ‘respetado’ y aún vivo patriarca. El problema es que el propio Mandla está acusado de hacer negocio con la muerte de su abuelo.


Hace escasos días saltaba el escándalo. Makaziwe Mandela y Zenani Dlamani, hijas del muy enfermo icono sudafricano, presentaban una demanda en los juzgados para hacerse con el control de las compañías Harmonieux Investment Holdings y Magnifique Investment Holdings, que representan los derechos de imagen de Nelson Mandela.


Hasta ahora, los directores de un emporio que factura cerca de 20 millones de euros anuales, y cuyas cifras en una hipotética muerte del venerado político podrían multiplicarse por mucho, son tres grandes y viejos amigos de Mandela: George Bizos, Bally Chuene y Tokyo Sexwale. La demanda exige que los tres amigos íntimos de Mandela sean cesados y el control de la imagen del ex presidente pase a manos de la familia. La demanda, según revela el periódico ‘Sunday Sun’, está apoyada por sus dos hijas y otros 17 familiares.


Para darle un toque más siniestro y “vergonzoso” -como el caso está siendo tachado en muchos medios de comunicación locales-, el abogado de los demandantes, Ismail Ayob, es un viejo conocido de ‘Madiba’ (nombre cariñoso con el que se le conoce en Sudáfrica a Mandela). Ayob era uno de los abogados de la familia y fue un gran amigo de Mandela hasta el año 2007. Entonces, un proceso versado sobre estas mismas compañías acabó con un juicio en el que el abogado acusó a Mandela de tener cuentas en el extranjero para luego ser obligado a retractarse. Su relación quedó entonces destrozada, lo que no ha impedido que sea el representante legal elegido por las hijas para luchar por los bienes del padre.


Su nieto, su sucesor


La alegación que hacen las hijas de Mandela para exigir el control del lucrativo negocio es que “míster Mandela no puede comprender bien la situación y creyó que él estaba actuando correctamente. Sin embargo, él no era el director de ese ‘holding’ de empresas y no podía tomar esas decisiones”, explica Ayob, que exige en su nombre que se revoque el mandato de control dado por ‘Madiba’ de sus empresas a sus tres amigos.


Los demandados, por su parte, aseguran que todo está en orden e intentan evitar la polémica. El más explícito ha sido Sexwale, que ha declarado literalmente que “lo que están haciendo es desnudar y dividirse las ropas de Mandela mientras él está aún vivo”. Los tres se han posicionado al lado de Mandla, nieto del ex presidente y en parte sucesor de él al asumir la jefatura del clan en Mvezo, lugar de nacimiento de ‘Madiba’.


Sin embargo, la dureza de las palabras del nieto, exigiendo respeto a sus tías por su abuelo (aún vivo), no se corresponden con algunas demandas importantes que él tiene que dirimir en los tribunales. Su prolongado y escandaloso proceso de divorcio ha conllevado que salieran a la luz muchos trapos sucios aireados por su ex mujer y que los tribunales han dado por bueno. Lo más vergonzoso, dice su ex mujer, es que “ya ha vendido los derechos de imagen del funeral de Mandela” y recibido una millonaria compensación que debe repartir con su ‘ex’, con la que tenía un matrimonio en régimen de gananciales.


Mientras, Mandela -del que hace poco uno de los demandados y mejor amigo, George Bizos, reconocía abiertamente que ha perdido la memoria- se recupera de su enésimo amago de fallecer sin, por suerte, ser capaz probablemente de comprender el bochornoso espectáculo que está dando su familia.