santiagoSantiago. Las lesiones y golpes comienzan a ser frecuentes entre los santiaguenses debido los hoyos dejados en las avenidas y calles de Santiago causados por el robo de tapas. Lo que en principio comenzó como sustracciones en las urbanizaciones y barrios se ha extendido hasta el pleno casco urbano, la zona monumental y debajo del elevado a la entrada de la ciudad. Marcos Ventura, de 73 años de edad, tuvo que ser intervenido en el hospital periférico del sector ensanche Libertad, debido a las lesiones que sufrió tras caer en un hoyo de alcantarilla.


Ventura presenta golpes en las piernas y las manos. Relató que en momentos que caminaba por una de las calles cayó de forma sorpresiva en un hoyo. Mientras que Joaquina Hiraldo es una de las nuevas víctimas de los delincuentes al resultar lesionada tras caer en un hoyo en momentos que bajaba de un carro de la ruta K, próximo al elevado. Hiraldo presenta golpes en las piernas y en la espalda al caer en pleno pavimento, aunque no necesitó de atenciones médicas.


“Yo solo espero que se haga algo con esto, si hubiese ido con agua hasta hubiese muerto”, expresó la dama. En el casco urbano de Santiago al menos 30 personas han resultado con lesiones y golpes al caer en los hoyos de las cloacas, cuyas tapas han sido robadas. En la actualidad más de 400 tapas de alcantarilla para aguas residuales pertenecientes a la Corporación de Acueducto y Alcantarillado de Santiago (Coraasan) han sido sustraídas por los malhechores. Aunque  en menor cantidad, son muchas las parrillas propiedad de la alcaldía de Santiago que también han sido robadas, sin que se conozca de apresamiento de las personas que cometen los robos.


El año pasado, la Coraasan junto a la Fiscalía de Santiago, la dirección Cibao central de la Policía y de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet)acordaron una agenda de trabajo que procuraba terminar con el robo de las tapas metálicas de los imbornales, los esfuerzos han resultado inútiles y, por el contrario, la práctica va en aumento. Los residenciales y las nuevas urbanizaciones creadas son las más afectadas por la afrenta de  quienes  van a la caza de todo lo que parezca material metálico que posteriormente puedan vender en las metaleras. En varias ocasiones, la Asociación de  Ciegos ha denunciado las lesiones sufridas por al menos 30 no videntes que son miembros de esa entidad.


Para Isidoro Núñez, son muchas las veces que han denunciado la problemática, sin que le pongan caso a las quejas. Pidieron las autoridades municipales la eliminación de los distintos obstáculos en la vía pública, que impiden el libre tránsito de los ciudadanos. Entre las dificultades que enfrentan los no videntes, están vehículos parqueados en zonas peatonales, plantas eléctricas colocadas en las aceras, postes y lámparas mal colocadas.