incendioAl menos 38 personas han fallecido en un incendio ocurrido sobre las 03.00 locales (01.00 en España) en un hospital psiquiátrico de la región de Moscú, según la agencia RIA-Novosti, que cita como fuente al Ministerio de la Salud. La policía moscovita ha indicado que el fuego fue causado, aparentemente, por un cortocircuito y afectó al edificio de una planta en cuyo interior había, según Oleg Salagay, portavoz del Ministerio, 41 personas.


Una enfermera pudo conducir a dos internos al exterior del inmueble y fueron los únicos supervivientes del siniestro. Las mismas fuentes policiales indicaron que la mayoría de los muertos lo fueron por inhalación de humo. El ministerio dijo que los servicios de emergencias habían encontrado 12 cadáveres hasta el momento y que el fuego, que estalló en medio de la noche, se había extinguido.


Los pacientes y el personal de la clínica no tuvieron prácticamente posibilidades de salvarse del fuego, dijo un empleado no identificado de las fuerzas de seguridad, según Itar-Tass. Según miembros de emergencias citados por las agencias de noticias, los pacientes se encontraban bajo la influencia de sedantes y habrían muerto sin haber tenido tiempo de reaccionar.


Había rejas en las ventanas del edificio de una sola planta en Ramensky, a 120 kilómetros al norte de Moscú, y algunos pacientes aparentemente murieron al tratar desesperadamente de llegar a la entrada principal para escapar. Muchos otros murieron en sus camas. “Después de que la alarma contra incendios se disparara, una enfermera trato de sacarles pero no pudo hacerlo y sólo pudo salvar a dos pacientes”, ha explicado Yuri Deshyovykh, del servicio de emergencias.


Los incendios en las instituciones rusas, tales como hospitales, escuelas, centros de tratamiento de drogas y hogares para la tercera edad o discapacitados han causado numerosas víctimas en los últimos años y han planteado dudas sobre las medidas de seguridad, las condiciones y las vías de evacuación. Más de 12.000 personas murieron en incendios en 2011 y más de 7.700 en los primeros nueve meses de 2012 en Rusia, donde la tasa de mortalidad per cápita por incendios es mucho mayor que en los países occidentales, incluyendo Estados Unidos.