tanque con puebloLa Revolución Constitucionalista de Abril de 1965, que propugnaba la vuelta a la constitucionalidad y el retorno al poder del profesor Juan Bosch, es uno de los hechos más relevantes en la historia reciente de la República Dominicana. Bosch, quien encabezaba el primer gobierno elegido democráticamente con el 58.7% de los votos el 20 de diciembre de 1962, había sido derrocado por las Fuerzas Armadas en septiembre de 1963, hecho que contó con el auspicio del gobierno de los Estados Unidos.


El gobierno de Bosch, quien asumió el 27 de febrero de 1963, se fundamentaba en cuatro grandes prioridades: el respeto pleno a la independencia de los poderes del Estado, el respeto pleno a los derechos civiles y políticos de todos los ciudadanos, la utilización honrada y eficiente de los poderes y fondos públicos y la igualdad de oportunidades para todos. Esto le granjeó la animadversión de los sectores más conservadores del país, forjados a la luz de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, quienes cabildearon el apoyo de los Estados Unidos para la conspiración que culminó con su derrocamiento.


El Triunvirato


Tras el golpe de estado fue instalado un gobierno civil integrado por Emilio de los Santos, Ramón Tapia Espinal y Manuel Tavares Espaillat. Bosch salió exiliado hacia Puerto Rico. Tras el alzamiento del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, la cabeza del triunvirato, Emilio de los Santos, renunció, siendo sustituido por Donald Reid Cabral, quien asumió la presidencia y sumió al país en la crisis e inestabilidad.


La Revolución


El sábado 24 de abril de 1965 un grupo de militares y policías, encabezados por el coronel Rafael Fernández Domínguez se sublevaron en los campamentos militares 16 de Agosto y 27 de Febrero, dando el golpe de estado al Triunvirato y al gobierno de Donald Reid Cabral. El general Elías Wessin y Wessin, jefe de la Base Aérea de San Isidro, se declaró contrario al nuevo gobierno y ordenó a sus tropas que bombardeasen el Palacio Nacional y a los militares constitucionalistas.


En las primeras horas de la mañana del domingo 25 de abril los militares constitucionalistas entraron a la ciudad de Santo Domingo y obligaron a renunciar a Reid Cabral. Se anunció el restablecimiento de la Constitución y el regreso del profesor Juan Bosch. Wessin y Wessin arreció los bombardeos al Palacio Nacional, siendo apoyado por la Marina de Guerra, lo que obligó a los constitucionalistas a trasladarse hacia la Zona Colonial.


El presidente Rafael Molina Ureña y miembros del alto mando constitucionalista, entre los que se encontraban los coroneles Rafael Fernández Domínguez y Caamaño Deñó, así como un grupo de dirigentes del Partido Revolucionario Dominicano, se dirigieron a la embajada de los Estados Unidos a buscar su mediación, pero la respuesta del embajador William Tapley Bennett fue que se rindieran ante Wessin y Wessin, a lo que Caamaño Deñó respondió que continuarían luchando. El presidente Molina renunció y Caamaño pasó a liderar el levantamiento.


Tras la batalla del puente Duarte, las fuerzas de San Isidro no logran penetrar a la ciudad de Santo Domingo, asegurando la victoria de los constitucionalistas. Ante la imposibilidad de regresar al país, Bosch delegó el poder en el coronel Caamaño Deñó, quien fue juramentado presidente constitucional. El miércoles 28, el presidente de los Estados Unidos, Lindon B. Johnson, anunció el envío a la República Dominicana de 400 infantes de marina, como parte de un contingente de 42,000 que ocuparon el país para evitar el triunfo definitivo de las fuerzas de Caamaño Deñó. Al finalizar la revolución, Caamaño Deñó salió como agregado militar hacia Inglaterra, desde donde se fue a Cuba para organizar la expedición de Playa Caracoles de febrero de 1973, durante la cual murió luego de ser fusilado.


Al Panteón Nacional


En la mañana de hoy, el presidente Danilo Medina encabezará los actos de su exaltación al Panteón Nacional. Fue exaltado mediante la Ley 4-13, promulgada por el Poder Ejecutivo el 15 de febrero de este año.


Polémica en torno a restos del “Coronel de Abril”


En el cenotafio al presidente coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó habrá una leyenda que dirá “A la espera de sus restos”. El cenotafio se erige en ausencia de los restos del héroe exaltado. De acuerdo con Claudio Caamaño, los restos del Coronel de Abril descansan en el Cementerio Nacional de la avenida Máximo Gómez, pero según el Hamlet Hermann los restos fueron quemados y tirados al mar luego del asesinato mediante fusilamiento del entonces jefe de la guerrilla de Playa Caracoles, el 16 de febrero de 1973. Al aprobar su exaltación al Panteón Nacional, el Congreso de la República ordenó la realización de pruebas de ADN a la osamenta que se encuentra en el cementerio capitaleño. De autentificarse, serán llevados al Panteón luego de los honores de Estado.


W. Tapley Bennet: “Este no es el momento de negociar nada, sino de que ustedes se rindan de inmediato y depongan las armas de una vez”.


Caamaño Deñó: “Señor embajador, el pueblo dominicano jamás depondrá las armas, continuaremos luchando pase lo que pase”.