costoLos ajustes al salario mínimo en República Dominicana no han sido proporcionales al incremento del costo de vida, de acuerdo a un estudio que analiza las variables relacionadas al salario mínimo, la pobreza y el poder adquisitivo en el país. El estudio fue realizado por la Unidad de Políticas Públicas del Observatorio Político Dominicano (OPD) de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE).


El análisis, realizado por los investigadores Víctor Mateo y Juan Pérez Osorio, destaca que de acuerdo con la Organización Internacional de Trabajo y el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo, el 30% de los empleados del sector privado reportó ingresos por debajo del salario mínimo.


“Durante la década de 2000, el valor real del salario mínimo en el país se redujo a un ritmo de -0.7% por año, colocándose como uno de los salarios mínimos con menor poder adquisitivo del área”, indica. Agrega que la caída del salario mínimo real en República Dominicana es también contraria a la tendencia mundial. En consecuencia –revela la investigación- según cálculos del Banco Mundial, aproximadamente 41.6% de los dominicanos vivía en 2010 por debajo de la línea de pobreza.


El análisis añade que en diciembre de 2010, el Banco Central de la República Dominicana estableció que una familia de cuatro miembros necesitaba un ingreso de RD$10,407.00 (RD$2,601.75 por persona) para superar la línea de pobreza. Los investigadores resaltan también que los reclamantes de mejoras salariales aducen la gran brecha que existe entre los salarios del sector público.


“Un raso de la Policía Nacional percibe un salario mensual de RD$6,117.00, monto que es 140 veces menor que el asignado al cargo de Gobernador del Banco Central, unos RD$859,445.00, y 134 veces menor que el correspondiente al superintendente de Bancos”, puntualiza el documento. El estudio recomienda relacionar los incrementos al salario mínimo con el crecimiento de la productividad y la inflación, para garantizar que los beneficios del crecimiento económico sean compartidos con la fuerza de trabajo.