1330784685c6dc6431097e4393ae0180_articleDesafortunadamente, una oveja de un año no fue capaz de parir y tuve que ayudarla separando a la cría. Me quedé muy sorprendido cuando vi un tercer ojo en la nuca y ocho patas”, dijo a la agencia Interfax-Kazajistán el ganadero Kuandik Bekitaev.


Según él, probablemente la oveja debía parir gemelos y el feto mutante se formó a consecuencia de la mala ecología. “Creo que es una advertencia para la gente. Mis ovejas pastan cerca de una fábrica y, al parecer, esta es la causa. El año pasado una oveja parió un cordero con tres patas y no sobrevivió”, destacó.


El propietario, decidió llamar al cordero Destino (‘Dolya’ en ruso), todavía no ha decidido qué va a hacer con el mutante: si embalsamarlo o enterrarlo. Si al final se decide por la primera opción, lo hará -dice- “para demostrar a los demás qué podemos esperar si no pensamos en el medio ambiente”.