Se trata de una tradición real. Un secreto. Nunca se supo el sexo de un bebé de la realeza británica antes de que naciera. Pero ahora, Kate Middleton habría atentado contra esa norma.


La Duquesa de Cambridge hacía una visita en Grimsby y recibió como regalo, por parte de una mujer, un osito de peluche. Ella lo recibió, sonriente, y habría dicho, según reproducen los periódicos ingleses: “Thank you, I will take that for my d…” (Gracias, lo tomaré para mi h…). En inglés, la “d”, podría ser la primera letra de “daughter”, que significa “hija”. Luego, la princesa se habría frenado.


Más tarde, una de las mujeres que estaban cerca le preguntó a Kate si había dicho que tendría una hija. Ella lo negó, entre risas. Afirmó que todavía no sabe el sexo de su bebé y después fue más sincera al decir que no lo revelaría.