TattoLa escarificación es una “alternativa” al tatuaje para aquellos que no temen al dolor, ni la sangre.


Consiste en una delicada operación con pequeños cortes en la piel, por parte de un cirujano.


El objetivo es crear cicatrices bien formadas que se quedarán allí para siempre. La escarificación es muy antigua y su origen se remonta a la marca de los esclavos como castigo y a un ritual que se realiza en varios países de África.


Las imágenes grandes son realizadas extrayendo piel. Por supuesto, se utiliza anestesia.


El resultado es muy impresionante, casi de terror.