El invierno europeo provocó una particular coincidencia la noche de este lunes en el Vaticano.


El mismo día que el Papa Benedicto XVI anunció su renuncia, un rayo cayó sobre la cúpula del Vaticano.


La imagen, que fue captada por las principales agencias fotográficas del mundo, provocó una serie de especulaciones y bromas respecto a que podía tratarse de un mensaje emitido desde el cielo por Dios.


Desde el anuncio realizado por Benedicto XVI miles de feligreses se han congregado en las afueras del Vaticano.