Aries: tu niño es de los que primero actúan y luego piensan, ya que se va de cabeza hacia aquello que lo motiva. Vos podés enseñarle el arte de parar a pensar y hacer planes en lo más prioritario, mientras con el resto mantenga su libertad de improvisar y ser espontáneo.


Tauro: súper volada y poco convencional, vos, en tanto tu peque mantiene sus pies en la tierra firme siguiendo sus rutinas. Él tímido, mami excéntrica. En muy poco se parecen: en ser cabeza dura y fijo en aquello que se planta, ambos inamovibles. Sé más flexible.


Géminis: tu bebé sale de la panza ya casi hablando, cosa que te divierte horrores. Tenés desde el vamos un ser comunicativo y cuestionador en el cual reflejás tu naturaleza rebelde. Ayudalo a asumir compromisos y responsabilidades, no sólo a hacer lo que le place. Explicáselo.


Cáncer: tu cangrejito necesita compañía y guía muy cercana, a diario. Vos en cambio buscás a cada paso libertad e independencia. Separá los tantos para que él no se vuelva súper demandante ni sienta fata de cariño en tu actitud. Reservale cada día un tiempo personal.


Leo: enseguida, desde su llegada al mundo, va a dejar la huella de su marcado carácter, a veces egocéntrico. Él no necesita tu excentricismo para ser visto. Los dos son nobles. Siempre sabrá defenderse tu hijo y resolver sus temas. De todos modos, ¡es un niño! Recordalo.


Virgo: poseen dos cerebros privilegiados. Vos con la intuición y tu enanito con su lógica. Pueden trenzarse discutiendo, y a él nunca le van a faltar argumentos concretos. No despiertes su malhumor, irritándolo con bromas. La lectura desde pequeño lo motiva.


Libra: mientras vos alternás soledad con sociales, tu hijo no concibe la vida diaria sin una compañía. Siempre va a acercarse a todos para charlar, hacer cosas juntos y compartir momentos. Necesita ir al jardincito desde corta edad, socializar y despertar lo artístico.


Escorpio: siempre se impone, canchero y magnético. Con una profunda mirada deja en claro qué opina, y eso te conmueve. No es fácil de llevar por donde no quiere ir, ni de corregir. Seguro de sí mismo, no teme enredarse en conflictos. Dale pautas de prevención y mimalo.


Sagitario: tu hijo nace moralista y sólo acepta lo justo, retos o pautas que no denoten hipocresía. Él exagera y puede ser disperso, porque le gusta abarcar mucho. Son muy afines. Tu gran colaboración será ayudarlo a ordenarse, a clasificar y a atender a los detalles.


Capricornio: él es metódico y vos creativa. Le gusta estudiar y le cuesta no ser serio, soltarse a jugar e interactuar socialmente, más allá de un grupo de tareas. Admiración mutua, su introspección y tu locura divertida. Ayudalo a ser más niño y menos responsable.


Acuario: un niño precoz, adelantado a su tiempo y vanguardista. Detesta la rutina, algo que también te pasa a menudo. Los dos ponen su toque original y divertido. Son idealistas y cero convencionales. Si se rebela es porque no está cómodo. Él tiene un guía interior.


Piscis: un océano de emociones es su interior. Todo lo afecta, para bien o mal, dada su empatía. Necesita sentir pertenencia en la familia y colegio, que lo involucren y contengan. Comprensivo. Ayudalo a descartar lo nocivo, a reconocer sus propios gustos y elecciones.