Cuando tengo un mal día, hasta los detalles más ínfimos me hacen enojarme más, y en este estado querer resolver las cosas sólo las empeora.


Por eso es importante aprender que hay ciertas cosas que puedas hacer para ayudarte a salir de ese círculo vicioso y mejorar tu estado de ánimo.


Son pequeños trucos.


Aquí, les comparto unas ideas que quizá les sirvan.


Aromaterapia


Estírate por ese jabón de cuerpo con aroma de lavanda, o esa loción de coco que tanto te gusta, ábrelo y respira.


Esos aromas que te gustan te transportarán de donde estás a una experiencia distinta. Lo que elijas oler depende de ti, tan sólo permite a tus sentidos del olfato llevarte a un pequeño viaje.


Lávate la cara


Sí, así de fácil. Échate agua fresca en el rostro. Además de refrescarte, cambiará tu humor en un instante.


Quizá quieras optar por todo lo contrario, y humedecer una toalla con agua tibia y pasártela por la cara, relajando tus músculos y ayudándote a relajarte (quizá podrías agregar una esencia y así tienes un 2×1).


Llama a un amigo


Pero en serio se trata de hablar, no de enviar mensajes instantáneos con tu celular. Ojo, no se trata de hablarle para desahogar tu mal humor.


Sólo escucha la voz de alguien a quien aprecias, escucha y conversa. Comenzarás a pensar en otras cosas, mucho más agradables.


Mímate con ese dulce


Un toque de chocolate en tu café, unas palomitas frescas, o ese sundae de chocolate que tanto te gusta.


Date el lujo de consentirte con algo que disfrutes (no te atiborres del postre más grande que haya para luego sentirte culpable). Se trata de permitirte un pequeño gesto que quizá disfrutabas mucho cuando niño.


Reorganiza alguna esquina


Puede ser un cajón desordenado, una esquina de la casa que necesite una ’manita de gato’, o un espacio de tu escritorio.


Es una excelente distracción, además de una motivación.


Levanta la mirada


Busca una ventana, sal un poco a la calle, y mira al cielo. Respira profundamente y exhala todo el aire. Repite.


No dejes de mirar hacia arriba. Permítete sentirte pequeño mientras observas un cielo interminable. Quizá podrías imaginar que tu mal humor se evapora rumbo a ese cielo hasta perderse de vista.


Busca un mensaje


Busca un libro, ábrelo al azar, y lee una frase, sin importar cuál. Hay libros más inspiradores que otros (quizá podrías pensar en qué libros ocupan tus estantes). O sólo abre los ojos y mira los anuncios en la calle, o grafitis en la pared…


Algo te inspirará, te ayudará a pensar en otra cosa.


Aléjate y camina


Si la situación o el lugar donde estás no te ayudan, camina. Aléjate un poco, da una vuelta a la manzana, o dos, o tres…


No importa si llueve (hay paraguas o impermeables y botas). Sólo aléjate un poco, en lugar de encerrarte en el mismo enojo. Observa el mundo, mira tus pies al caminar.