Please see farther down for the Spanish version./Por favor mire más abajo para la versión en español. You don’t see football coverage on Cachicha.com, you see baseball and basketball, but not football. Why? Because American Football is not a popular Latin American sport and we are a Latin American based news site of course. However, this year we have been following the Washington Redskins closely from their heart-wrenching last minute loss to the NY Giants in Week 7; to their fist-pumping sweep of the Dallas Cowboys over Thanksgiving – and the one thing we have consistently been saying – is the Washington Redskins are a force to be reckoned with.


I don’t know where to start in Week 14. We entered the week 6-6, playing a 9-3 team – the Baltimore Ravens, which for years have outshined us in our own tri-state area (Maryland, Washington, Virginia), we entered being the underdogs – with every ESPN and NFL picker – picking Baltimore over us (they may have been rooting for Washington but they picked Baltimore, the odds said Baltimore).


We left the week 7-6, beating a team and reducing them 9-4. But our hearts were all in our throats, tears were in our eyes, and our lungs were without wind or our voices lost. I know mine was all of the above, as I hit my knees when Robert Griffin III took a 330 pound hit, damaging his knee, from Baltimore Raven, Haloti Ngata (Please keep in mind I had just got off my knees, after the too-close-for-comfort ‘almost’ turnover).


I stayed on my knees those last two minutes as RGIII left the field, came back on to the field for 4 more plays, left the field again and was replaced by backup Rookie Quarterback Kirk Cousins who followed through with an 11-yard touchdown to Pierre Garcon and a game-tying quarterback draw for the two-point conversion. Then we hit overtime, our defense did great, stopped the Ravens in their tracks and Rookie Cornerback Richard Crawford brought the ball back on a punt return for 64 yards, setting the immaculate Kai Forbath up for the game-winning field goal.


I am a die-hard Washington Redskins fan, I have been ever since my father introduced me to Ricky Sanders, Art Monk, Gary Clark and Mark May in the mid 80’s – and Ricky Sanders kissed my cheek and told me I was the prettiest girl he had ever met (keep in mind I was 7 or 8 years old at the time!). But it has been a long time since I felt like I had something to root for. Some people say that RGIII brought this to Washington. Others say that Alfred Morris brought this to Washington. Others say that it was the Shanahan’s. I’ll tell you what I think.


I think the entire team brought this to Washington. I think drafting Robert Griffin III and Alfred Morris was just pieces of the puzzle. Certainly the signing of Kai Forbath was another piece of the puzzle. What I think, is that the Washington Redskins are their own solar system, and Robert Griffin III is the sun. He instilled life, hope, and the mindset into the team (and the fans!), and with or without him playing – and as shown in the last 2 minutes and overtime – the team, (all the planets), will still move, step up and do what they have to do… to win.


Oh, and RGIII, don’t feel bad… while you were screaming like a man, I was crying like a girl.


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GANAN: Washington Redskins vs. Baltimore Ravens 31-28 @RGIII @Trey_Deuces @KaiForbath


Ustedes no ven cobertura de fútbol americano en Cachicha.com, ustedes ven beisbol y basquetbol, pero no fútbol americano. ¿Por qué? Porque el Fútbol Americano no es un deporte popular latinoamericano y nosotros somos un sitio web de noticias basadas en Latinoamérica, por supuesto.


Sin embargo, este año hemos estado siguiendo muy de cerca a los Washington Redskins desde su desgarradora derrota de última hora a los NY Giants en la semana 7, hasta su victoria increíble de los Dallas Cowboys durante Acción de Gracias – y una cosa que hemos estado diciendo constantemente – es que los Washington Redskins son una fuerza a tener en cuenta.


No sé por donde empezar en la semana 14. Entramos en la semana 6-6, jugando con un equipo 9-3, los Baltimore Ravens, quienes por años nos han eclipsado en nuestra área tri-estatal (Maryland, Washington, Virginia), entramos siendo los más débiles – para cada escogedor de ESPN y NFL – escogiendo Baltimore sobre nosotros (ellos podían haber sido enraizados por Washington pero escogían Baltimore, las probabilidades decían Baltimore).


Dejamos la semana 7-6, derrotando un equipo y reduciendo los 9-4. Pero nuestros corazones estaban en nuestras gargantas, había lágrimas en nuestros ojos, nuestros pulmones estaban sin aire y nuestras voces perdidas. Sé que era mío todo lo anterior, como que me golpeé las rodillas cuando Robert Griffin III recibió un golpe de 330 libras, dañándose la rodilla, de un Baltimore Raven, Haloti Ngata (por favor tengan en cuenta que sólo dejé de estar de rodillas luego del “casi” turnover peligroso)


Me quedé de rodillas esos últimos dos minutos en que RGIII dejó el campo, volvió al campo por 4 juegos más, dejó el campo otra vez y fue remplazado por el quarterback reserva Kirk Cousins quien siguió adelante con un touchdown de 11 yardas a Pierre Garcon, realizando luego la conversión de dos puntos faltando 29 segundos para terminar el juego. Luego llegamos a tiempo extra, nuestra defensa lo hizo genial, detuvo a los Ravens en seco y el cornerback novato Richard Crawford regresó 64 yardas una patada de despeje, habilitando al inmaculado Kai Forbath para lograr el field goal ganador de 34 yardas. .


Soy una fanática a muerte de los Redskins, lo he sido desde que mi padre me presentó a Ricky Sanders, Art Monk, Gary Clark y Mark May a mediados de los 80’s – y Ricky Sanders me besó en la mejilla y me dijo que yo era la niña más linda que había conocido (tengan en cuenta que yo tenía 7 u 8 años en ese entonces). Pero ha pasado un largo tiempo desde que sentí que tenía algo a lo que arraigarme. Algunas personas dicen que RGIII trajo esto a Washington. Otros dicen que Alfred Morris trajo esto a Washington. Otros dicen que fue los Shanahan. Les diré lo que yo pienso.


Pienso que el equipo completo trajo esto a Washington. Pienso que el trabajo de Robert Griffin III y Alfred Morris fueron sólo piezas del rompecabezas. Ciertamente la firma de Kai Forbath fue la otra pieza del rompecabezas. Lo que creo, es que los Washington Redskins son su propio sistema solar, y Robert Griffin III es el sol. Él infundió vida, esperanza, y la actitud en el equipo (y en los fans), y con o sin él jugando – y se demostró en los 2 últimos minutos y en el tiempo extra – el equipo (todos los planetas) , siguieron moviéndose, reforzando y haciendo lo que tienen que hacer… ganar


Y RGIII, no te sientas mal, mientras tú gritabas como un hombre, yo lloraba como una niña.