La Revista 110 analizó lo que describió como un “experimento” de articulación entre sectores empresariales y gestión municipal, asociado al liderazgo del alcalde David Collado y al respaldo de influyentes grupos privados, entre ellos el Grupo Vicini. Según el planteamiento, la estrategia habría priorizado trabajo territorial por barrios, construcción gradual de capital político y autonomía partidaria, con el objetivo de trasladar prácticas gerenciales al ámbito público. La narrativa destaca que el enfoque se centró en resultados visibles y cercanía con los munícipes, más que en compromisos orgánicos tradicionales.
El análisis sostiene que esa lógica permitió primero ganar una diputación y luego la alcaldía del Distrito Nacional, con un discurso de independencia frente a estructuras partidarias. La gestión municipal fue presentada como un modelo de administración profesional, con finanzas ordenadas, pagos a tiempo y obras de impacto urbano en ejes como la George Washington y la Jiménez Moya. Para los comentaristas, el mensaje “me debo a los residentes” reforzó una identidad de gobierno local enfocada en servicios, limpieza y movilidad, lo que habría incrementado la popularidad del alcalde sin activismo electoral explícito.
La proyección del “experimento” incluye una eventual réplica en otras demarcaciones —La Romana, San Pedro y Santiago— mediante acuerdos empresariales locales y liderazgos municipales, con efectos indirectos sobre la percepción del gobierno central. La discusión subraya que, aunque los poderes son independientes, la obra municipal influye en la decisión del votante nacional. En ese marco, se mencionó que Partido Revolucionario Moderno albergaría proyectos con anuencia empresarial, mientras el alcalde ha reiterado estar concentrado en su gestión y posponer definiciones sobre su futuro político. El debate concluyó advirtiendo contra la inercia política y resaltando la necesidad de evaluar resultados concretos antes de extrapolar el modelo.