En El Show de la Comedia se presentó un sketch humorístico que parodia a un presentador de noticias incapaz de ocultar su amaneramiento mientras intenta conducir un supuesto programa político. La escena inicia con el personaje luchando por mantener una imagen “seria” frente a cámara.

El segmento utiliza exageración, interrupciones constantes y comentarios fuera de lugar para generar contraste entre el tono informativo y el comportamiento del conductor. La sátira se apoya en referencias a figuras públicas y situaciones cotidianas, reforzando el caos como recurso cómico.

El sketch cerró con el colapso total del personaje, dejando claro que la intención fue provocar risa mediante el absurdo y la parodia televisiva. La propuesta generó reacciones divididas, entre quienes celebraron el humor y quienes debatieron sus límites.