La periodista Altagracia Salazar abordó en el programa Enfoque Matinal las razones que, a su juicio, explicarían la presencia en el país de Ramfis Domínguez Trujillo, nieto del exdictador Rafael Trujillo. Durante su comentario, la comunicadora sostuvo que la figura genera atención pública por factores económicos y políticos, cuestionando los proyectos impulsados en el pasado y señalando que su retorno periódico a la República Dominicana coincide con iniciativas vinculadas a su apellido y a la memoria histórica del régimen.
En su análisis, Salazar recordó intentos legislativos y propuestas relacionadas con la creación de instituciones o proyectos asociados al legado trujillista, argumentando que estos esfuerzos han provocado debate social y político. Asimismo, expresó críticas a la tolerancia hacia discursos que evocan esa etapa histórica, subrayando que la discusión se produce en un contexto nacional marcado por preocupaciones sobre corrupción y transparencia, elementos que, según indicó, influyen en la percepción pública del tema.
El comentario generó reacciones en la opinión pública y reavivó la conversación sobre memoria histórica y participación política de figuras vinculadas al pasado autoritario. Analistas consideran que este tipo de debates refleja la persistencia de tensiones entre la demanda de institucionalidad democrática y la influencia simbólica de figuras históricas. La discusión continúa en medios y espacios digitales, evidenciando el interés ciudadano por el impacto político y social de estos planteamientos.