El Parlamento Europeo vivió un momento de tensión este jueves cuando rechazó guardar un minuto de silencio en memoria de Charlie Kirk, el activista estadounidense asesinado a tiros durante un acto en la Universidad de Utah.
La propuesta fue presentada por el eurodiputado sueco Charlie Andreas Weimers, quien describió a Kirk como “un padre entregado y un patriota” antes de solicitar el homenaje póstumo. Sin embargo, la presidencia de la Eurocámara interrumpió la iniciativa y aclaró que la mesa directiva había decidido no autorizarla por los cauces reglamentarios.
La negativa provocó protestas inmediatas en el pleno. Varios parlamentarios permanecieron de pie en señal de respeto hacia Kirk, mientras otros regresaron a sus asientos golpeando los escaños como muestra de inconformidad. En contraste, la decisión fue celebrada con aplausos desde algunos grupos de izquierda, reflejando la polarización política que rodea la figura del activista conservador.
El incidente se amplificó rápidamente en redes sociales, donde circulan videos del momento y abundan críticas hacia la presidencia de la Eurocámara. Sectores conservadores denunciaron lo que consideran una “pérdida de valores y de respeto” en la institución, mientras otros argumentaron que las normas internas deben aplicarse de manera estricta, independientemente de la relevancia mediática del caso.
La muerte de Charlie Kirk, ocurrida en un campus universitario de Utah durante un mitin estudiantil, ha generado repercusión internacional y ha sido catalogada por las autoridades estadounidenses como un acto de violencia política. El rechazo al minuto de silencio en el Parlamento Europeo añade ahora una nueva dimensión al debate, al poner en evidencia las divisiones ideológicas y las tensiones sobre cómo y a quién debe rendirse homenaje en la Eurocámara.