Durante el segmento “Buscando sonido”, conducido por Robert Sánchez, se abrió un amplio debate sobre la percepción ciudadana respecto a presuntos actos de racismo y discriminación en establecimientos nocturnos de Santo Domingo. La conversación surgió a raíz del caso del comunicador Waddys Jáquez, quien habría sido impedido de ingresar a un local, generando reacciones inmediatas entre oyentes y figuras del medio artístico. El tema tocó una sensibilidad social persistente: el trato selectivo en espacios de entretenimiento.
Varios participantes coincidieron en que muchos locales justifican estas situaciones bajo el argumento del “código de vestimenta”. Según los testimonios, este recurso suele utilizarse de manera ambigua, ya que mientras a algunas personas se les exige cumplir normas estrictas, otras ingresan sin revisión previa. Oyentes señalaron que la falta de claridad y uniformidad en la aplicación de estas reglas alimenta la percepción de exclusión. En el caso específico de Jáquez, algunos consideraron poco creíble que su vestimenta fuese inadecuada, dada su conocida imagen pública y su reciente participación en un evento cultural formal.
El programa también recordó episodios anteriores ocurridos en distintos puntos del país, incluyendo la Zona Colonial y sectores del Distrito Nacional, donde situaciones similares habrían terminado incluso en conflictos mayores. Estas experiencias reforzaron la opinión de que el problema no es aislado, sino recurrente. Aunque algunos defendieron el derecho de los negocios a establecer normas internas, la mayoría coincidió en que estas deben comunicarse con respeto y transparencia. El intercambio radial dejó en evidencia una preocupación social vigente: la necesidad de equilibrio entre normas comerciales y trato digno. El debate continúa abierto, mientras la ciudadanía exige criterios claros y prácticas equitativas en la vida nocturna capitalina.