Miembros de la realeza, como la princesa Rania de Jordania y su marido el rey Abdalá, o el cantante puertorriqueño Ricky Martin, muestran en Twitter imágenes cotidianas que jamás se podrán ver en las páginas de las revistas.
A diferencia de otras redes sociales, Twitter verifica la autenticidad de un alto porcentaje de sus perfiles, por lo que, sin duda, es el favorito de los famosos.
Aunque la primera aparición fue en las revistas del corazón, los hijos de Ricky Martin –Matteo y Valentino- crecen ante los ojos de todo el mundo gracias a esta red social.
A través de los mellizos, el intérprete de “Living la vida loca” se acerca a sus admiradores de un modo más directo. Imágenes en la playa cuando los niños cumplieron un año y otras fotografías han ocupado parte del contenido de esta web, en la que se toma la molestia de identificar a cada uno de ellos.
Además de mostrar su nueva familia a sus fans, Ricky utiliza Twitter para actualizar su actividad filantrópica, que se centra principalmente en la lucha contra el tráfico de niños.
Conquistó hasta a la realeza
Ni si quiera la realeza se resiste a los encantos de la red. Tal es el caso de Rania de Jordania quien, al margen de todo protocolo, colgó este verano varias imágenes personales durante sus vacaciones en la isla italiana de Elba, en las que también aparece su marido el rey Abdalá al borde de un yate.
Además de imágenes, la princesa comparte sus impresiones sobre el país europeo, del que se declaró completamente enamorada. “He comido tanto helado que provoca las protestas de las vacas”, bromeaba en su perfil.
Otra de las actividades que decidió hacer públicas fue su almuerzo informal con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y su esposa Carla Bruni, en la residencia del matrimonio situada en Cap Negre, al sureste del país galo.
Considerado por la revista Forbes como el icono de Hollywood más influyente en internet, Mario Armando Lavandeira, el blogero estadounidense de origen latino conocido como Perez Hilton, se ha convertido en una auténtica celebridad a costa de hacerse amigo de los famosos, cuyas vidas disecciona minuciosamente en su temida web.
Twitter, donde congrega a 1.8 millones de seguidores, ha significado para él un nuevo arma de ataque contra las estrellas y su fama como comentarista online, que le ha llevado a pasar al otro lado del cordón de terciopelo que separa a estas estrellas del resto de la humanidad, para pisar, por derecho propio, la alfombra roja de todo buen estreno que se precie.
Por una buena causa
El humorista estadounidense Ben Stiller, protagonista de Night at the Museum, Meet the fockers y sus secuelas, aprovechó Twitter para centrar la atención en la tragedia ocurrida en Haití. Desde su perfil invitó a sus numerosos seguidores a hacer donativos en la página de Unicef y dirigió temporalmente la recaudación de su fundación StillerStrong.org para ayudar a los afectados.
Stiller está trabajando con la organización Save The Children para construir una escuela en ese país.
Una de las ventajas que encuentra Stiller a esta forma de comunicarse es que el propio famoso es quien decide cuándo parar de mostrar su intimidad, tal y como declaró recientemente al diario alemán Berliner Morgenpost.
Kutcher, twittero número uno
No es extraño comprobar cómo el matrimonio formado por Demi Moore y Ashton Kutcher planean sus planes de ocio en público, enviándose mensajes el uno al otro a través de esta web. El carácter bromista del actor parece haber contagiado a la protagonista de Striptease ambos cuelgan fotos de lo más jocoso, algunas de ellas en ropa interior.
Una de las bromas más sonadas de la pareja ocurrió este verano, cuando él mostró al mundo una fotografía de ella planchando un bikini.
Aunque no sólo de bromas se alimenta el perfil de Ashton Kutcher, quien no dudó en mostrar sus condolencias a la familia de su ex pareja, la también actriz Brittany Murphy, tras su muerte accidental a finales del año pasado. “Te veré en el otro lado, niña”, le dedicó el intérprete a modo de despedida.
A algunos personajes, sin embargo, esta plataforma se les ha vuelto en contra, como es el caso de la cantante Miley Cyrus, quien se vio obligada a abandonar Twitter por el cruel escrutinio que se hacía de su vida y los críticos mensajes que muchos usuarios hacían de ella.
Ahora se deja ver, de vez en cuando, en el perfil de su amiga Emily Osment, quien protagonizó la saga de Spy Kids que dirigió Robert Rodriguez, y que coincide con ella en la serie de la Disney que lanzó a ambas al estrellato, Hannah Montana.