La estructura, las vigas, grietas, el suelo y las columnas sirven de indicadores.
Con el sismo de Haití se han despertado el terror y la inquietud de querer saber qué pasará si, algún día, algo similar afecta a República Dominicana. Obviamente que habrá daños, eso es inevitable. La única opción es corregir las fallas en las estructuras, pero esta es una labor compleja que, de acuerdo a ingenieros consultados, sólo especialistas pueden hacerla cabalmente. Sin embargo, hay criterios que un ciudadano común puede usar para identificar los errores.
“En medicina las estructuras simétricas (con una misma forma) son señales de salud. En construcción una casa o edificio que tengan una pared delante y otra detrás con las mismas medidas es un buen indicador”, dice Leonel Concha, director de la carrera de Ingeniería, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM)
El estructuralista señala que en términos generales un edificio o casa bien construido debe tener regularidad y simetría en sus dimensiones.
“Un edificio que tú notas que en el lado izquierdo tiene muros y en el derecho columnas, o que abajo tiene soportes abiertos para parqueos y arriba está lleno de bloques, sin duda hay que revisarlo porque no tiene regularidad”, apunta.
El suelo es otro factor a considerar. Según el experto los lugares antes utilizados para la siembra suelen ser peores para la construcción y viceversa. Esto porque la agricultura necesita un suelo más dócil para el cultivo, mientras que la construcción está mejor sobre una base rocosa.
Las grietas también sirven de indicadores.
“Cuando son horizontales son más peligrosas porque quiere decir que el asentamiento de la casa está cediendo”, indica Omar Rancier, decano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Pedro Henríquez Ureña (UNPHU). El catedrático explica que cuando surgen muchas de este tipo es porque el terreno no es muy firme y porque la casa no está muy bien cimentada.
“Aquí hay tener cuidado porque también igual que los doctores, los ingenieros ocultan sus errores la diferencia es que lo hacen con el pañete”, señala el profesor Concha, de la PUCMM.
Consultar un especialistaPese a que existen criterios básicos para evaluar a primera vista si una estructura puede ser sismo resistente hacer un estudio a fondo requiere conocimiento especiales.
José Manuel Díez, ingeniero estructuralista y profesor del Instituto Tecnológico (Intec), explica que inclusive un estructuralista tiene que ver los planos para empezar a emitir un criterio.
Dice que es necesario además realizar un estudio de vulnerabilidad, el cual implica revisar los contenidos de las columnas para saber que tipo de hormigón ha sido depositado en ellas.
“A simple vista es muy difícil, se pueden usar criterios como la cantidad de columnas que tiene el lugar, pero de todas formas saber si es resistente lleva estudios y procesos”, declara.
Conforme a Díez, actualmente las casas o edificios son construidas para que resistan pero para que también dejen fluir la energía que se desprende cuando ocurre un terremoto, lo que implica que en ocasiones los daños se evidencien bastante en las estructuras.
“El ejemplo más sencillo es que cuando los carros chocan se desbaratan, pero las personas sobreviven. En cambio, antes los carros eran más duros y en los choques sufrían menos, aunque las personas en el interior se morían por los golpes. Se trata de movilización de energía”, manifiesta.
Técnicamente, explica, los niveles de aceleración deben ser los adecuados y el mismo modelo que se diseño debe ser el que se construirá.
La vía adecuadaEl centro MCEER, de la Universidad de Utah, recomienda al respecto que los ingenieros o diseñadores deben encontrar la vía para hacer un edificio que combine resistencia, costo, uso y diseño arquitectónico.
CANTIDA DE CASAS CON PROBLEMASEstadísticas del Censo Nacional del 2002, recopiladas por la Oficina Nacional de Estadísticas, indican que del déficit habitacional 369,000 hogares tienen defectos irrecuperables en su estructura y 567,000 viviendas se encuentran en estado de hacinamiento.
Los datos también señalan que el total de viviendas particulares alcanzan los 2 millones 181 mil unidades del cual 602,000 no tienen deficiencias, 1 millón 97 mil sólo tienen dificultad con los servicios básicos y 111,000 tienen problemas en sus estructuras, pero pueden ser reparadas.
Indica además que hacen falta aproximadamente 350,800 viviendas más, debido a la existencia de hogares secundarios y de núcleos familiares conviviendo bajo un mismo techo. LISTINDIARIO.COM