Tiger Woods había dejado atrás todos sus escándalos y por fin ya estaba reviviendo su carrera en el golf. Logró ganar el Masters de Augusta 2019 y de golpe sólo pasó a hablarse de él por temas estrictamente deportivos. Pero este lunes volvió a ser noticia por algo extra: tanto él como su novia Erica Hermanfueron demandados por la muerte de un empleado del restaurante The Woods, propiedad del millonario golfista.

La demanda se dio a conocer recién ahora, pero el hecho ocurrió a fines del año pasado. El 10 de diciembre de 2018, Nicholas Immesberger, camarero de 24 años, murió en un accidente de tránsito luego de cumplir con su turno de noche en el local gastronómico.

Según la cadena ESPN, el informe policial indica que el joven tenía un alto nivel de alcohol en su sangre (0,256), el triple de lo permitido en el estado de Florida, y su familia alega que fue en su trabajo donde ingirió esa enorme cantidad.

La denuncia no es sólo contra el 15 veces campeón de torneos mayores, sino también contra su novia Erica Herman, que además es la gerente de The Woods, local instalado en Júpiter, Florida. En la demanda, los padres del fallecido argumentan que ella le permitió beber a su empleado a pesar de que sus problemas con el alcohol eran públicos.

Herman fue foco de los flashes en los últimos tiempos, al mostrarse cerca del golfista en la consagración en Augusta. Allí se develó la historia de la pareja, quien apareció, según medios británicos como la “salvadora” de la carrera de uno de los mejores golfistas de todos los tiempos.

Erica tiene 33 años y conoció a su novio en el restaurant del deportista. Aunque se conocían desde hace varios años, recién en septiembre de 2017 comenzaron a salir y al poco tiempo hicieron pública la relación. En sus comienzos ella fue tildada como “caza fortunas” e incluso se dijo que él ya tenía una relación con ella cuando todavía estaba en pareja con la estilista Kristen Smith, algo que Tiger desmintió rotundamente.

El golfista estadounidense viene de una época oscura en sus relaciones, sobre todo atravesado por la supuesta revelación de que durante su matrimonio con Erin Nordegren se había estado acostando en paralelo con otras 120 mujeres, incluidas prostitutas.

Eso le valió un multimillonario divorcio y terminó en terapia para tratar su adicción al sexo. Luego, le seguirían otras relaciones como la que mantuvo durante tres años con la esquiadora olímpica Lindsey Vonn o su último noviazgo con Kristen Smith. Siempre, bajo la sombra de las infidelidades.

Fuente: Clarin