Héctor Acosta “El Torito” sumó a su lista de hazañas otro gran escenario, el teatro del Lehman Center de la ciudad Nueva York, el que llenó de “bote en bote” la noche del sábado durante concierto sin desperdicios con motivo de San Valentín.


Al Torito,  que con sobradas razones hay que conferirle el título de “el rey de los teatros” viene de haber logrado algo similar en otra sala de prestigio de la urbe como es el  Carnegie Hall cuando en octubre del 2017 se convirtió en el primer artista dominicano en actuar allí solo y sin
invitados.


Y esta vez volvió a hacer lo mismo aunque permitió que el cantautor dominicano Obrien Luna abriera la noche con algunas interpretaciones románticas abrazado de su inseparable guitarra y que fueron del deleite de todos. “Le agradezco a Dios, a mi familia y a mi público por el apoyo que me han dado. Si ustedes yo no existiría”, comentó Acosta al dirigirse al público luego de entonar las primeras notas de su repertorio en el Lehman Center que tiene una capacidad para 2,300 personas.


Héctor Acosta habló poco. Se concentró en entregar lo mejor de su repertorio, que incluyeron sus éxitos como “El anillo”, “Amor enfermito” y su más reciente apuesta en bachata “Antes del lunes”, que se perfila a ser en uno de los sucesos musicales se este año. Sin duda, el concierto fue para la bachata y los colores tradicionales que exhibe aunque no faltaron las rancheras algunos boleros y el cadencioso merengue.


El Torito dejó tan complacido a todos en su concierto, que la administración del Lehman Center planea contratarle  para otros dos conciertos el 14 y 15 de febrero del próximo año, según informó Nelson Torres, representante internacional del artista y que ha sabido conducir muy bien su carrera.


Todas las localidades, incluyendo las de platea y los balcones, fueron  llenadas por completo de un público entusiasta que se confabuló con Héctor Acosta para articular una noche de romance, alegría y derroche de emociones con sus interpretaciones, en su tránsito fluido por cada una de las canciones que componen su exitoso repertorio.


Una acoplada orquesta, el relato de la música que le ha dado color a su banda sonora en la escena por más de 25 años, fueron una excelente apuesta del artista oriundo de Bonao que quiso llevar su oferta en otro escenario de tanta reputación. En el público se observaban banderas dominicanas mientras se celebraba su dominicanidad y su cultura.


Una señora de 94 años de edad  fue llevada al escenario desde el patio de butacas, su deseo era abrazar al Torito y demostrarle su admiración y terminó bailando con el artista, momento que fue celebrado por la audiencia. Héctor Acosta volvió a reafirmar en el escenario sus condiciones vocales.


Echó manos a sus éxitos con una voz limpia y entabló una comunicación estrecha con el público al hacerle coro. Pero la noche musical no terminó para el Torito en el Lehnman Center, pues a una y media de ahí,  lo esperaban 1,800 personas en “Skandalo”, un club nocturno mexicano en Newburgh, Nueva York, donde también fue ampliamente ovacionado.