El día ha llegado para el presidente Donald Trump. Su estrategia política de dividir al país y al electorado con mensajes racistas y discriminatorios sobre inmigrantes será puesto a prueba una vez más en las urnas.


Para aguardar los resultados, el primer mandatario ha decidido permancer encerrado en la Casa Blanca con su equipo cercano para seguir paso a paso las elecciones, consideradas un examen a su polémica presidencia.


“Tras once mítines en ocho estados y semanas de hacer campaña por candidatos republicanos, el presidente pasará el día de hoy haciendo llamadas telefónicas, siguiendo los comicios de la Cámara, el Senado y las gobernaciones de todo el país y sosteniendo reuniones con su equipo político para informarse en tiempo real”, indicó Sarah Sanders, portavoz de la Casa Blanca, en un comunicado.


“Por la noche, el presidente y la primera dama han invitado a familiares y amigos a la residencia para ver juntos los resultados electorales”, agregó Sanders.


Aunque el presidente ha desestimado las encuestas de no descartan una “ola azul” a favor de los demócratas el temor es evidente dentro de la Casa Blanca y el gabinete de Trump por lo que supondría un fuerte revés a su gobierno y a su agenda legislativa.


Por su parte, el vicepresidente, Mike Pence, solo cuenta con un acto en su agenda pública, una visita programada para esta tarde junto a su esposa, Karen, al hospital Walter Reed National Military Medical Center, donde se recuperan de sus lesiones veteranos de guerra.


Aunque el presidente ha desestimado las encuestas de no descartan una “ola azul” a favor de los demócratas el temor es evidente dentro de la Casa Blanca y el gabinete de Trump por lo que supondría un fuerte revés a su gobierno y a su agenda legislativa.


Por su parte, el vicepresidente, Mike Pence, solo cuenta con un acto en su agenda pública, una visita programada para esta tarde junto a su esposa, Karen, al hospital Walter Reed National Military Medical Center, donde se recuperan de sus lesiones veteranos de guerra.


En las elecciones, se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de los cien puestos del Senado.


Además de las legislativas, los ciudadanos de 36 estados están llamados a elegir a sus gobernadores, en unos comicios que son interpretados como un examen a la gestión de Trump.


En su mitin de cierre de campaña anoche en Misuri, el mandatario validó los comicios como un referéndum sobre su presidencia.


“En cierto modo, yo estoy en la papeleta de voto”, afirmó Trump.