Los amantes de Netflix, pueden decir que nos encontramos en el mejor momento para consumir contenido de entretenimiento, ya que por tan sólo 15 dólares al mes se puede tener acceso a un sin fin de opciones que además se renueva semanalmente.






Pero para los estudios de televisión dedicados a producir este tipo de programación, se está volviendo un negocio menos rentable debido a la gran cantidad de plataformas de Streaming que están realizando su propio contenido visual y que pretende competir con el que se ha convertido en el monstruo del entretenimiento en línea.






Tan sólo en los últimos cinco años, Netflix ha ganado más de 30 millones de espectadores y los canales de televisión han apostado por crear sus plataformas con el fin de adaptarse a estos modelos de negocio y de esta manera evitar el otorgar las licencias a llamada “Matrix” del contenido de Streaming.






Ahora, Disney amenaza con desbancar a Netflix, ya que el próximo año lanzará su propia plataforma, razón por la cual ha retirado todo su material de esta última y está dispuesta a abrir la batalla a partir del 2019.









Disney ha demostrado una y otra vez, que es muy bueno para hacer dinero cuando los métodos de distribución cambian, pues lo ha hecho una y otra vez desde la creación del estudio.




Disney tiene el negocio casi asegurado






Cuando aparecieron los formatos VHS y el BETA, Disney fue pionero en hacer Disney Volt una promoción en la que las películas estarían disponibles por años y generaban ventas lucrativas.






Pronto, tendrían el mercado del DVD ganado, pues en el 2000 habían obtenido un reemplazo de sus antiguos formatos de video en un 55%, en comparación con otros estudios que sólo alcanzaban el 14%.






El nivel de fidelización de los fanáticos de Disney ha demostrado que el estudio cuenta con una cantidad de seguidores bastante elevada, y aunado a ello,  Disney ha sabido invertir y se ha adueñado de  Pixar, Marvel, Star Wars y 21st Century Fox, entre otros sellos.






Incluso, cuando aparecieron los canales de cable, Disney volteó hacia HBO para colocar su contenido, previo a que ellos crearan su propio canal “Disney Channel” para avanzar con paso firme en el mercado.






Por este motivo, Disney tiene perfectamente  reconocido el terreno del enganchamiento de los espectadores y pondrá a temblar a Netflix, este es un  simple movimiento de negocios.




Se prevé una saturación en el mercado del “Streaming”






Dada esta fórmula, cada día se están incorporando nuevos servicios de streaming que compiten por el mismo tipo de espectador, ese que desea ver la mayor cantidad de contenido en línea, pero que busca hacerlo a un bajo costo.






Y si las audiencias desean tener acceso a todas las propuestas de entretenimiento, la inversión podría ser de aproximadamente 15 dólares mensuales por cada plataforma, lo cual dejaría de ser rentable para sus bolsillos.






Esta es una de las razones por las cuales Netflix se ha visto presionada por crear cada vez más contenidos originales, puesto que teme que sus públicos decidan migrar a otras ventanas para encontrar su contenido favorito.






Y por este motivo, Netflix tiene una serie de contenidos novedosos cada semana, ya que los estudios han mirado el negocio que representa y han retirado sus licencias para llevarse sus producciones a sus propios servicios de Streaming.






La manera en que los usuarios pueden estar al día en contenido






Actualmente aún es posible estar al día en cuanto a los estrenos más populares de las plataformas sin impactar cien por ciento al bolsillo, pues mientras la industria no incluya candados más sofisticados para evitar que se usurpen las contraseñas entre familiares y amigos, aún es posible para el televidente poder acceder a estos contenidos sin pagar por ellos.






Pero los servicios de Streaming pueden optar por cerrar las cuentas en cualquier momento, tal como lo ha hecho Spotify, quien no permite tener varias cuentas en uso a la vez, y con forme pasa el tiempo, las plataformas están buscando medidas cautelares para evitar que se consuma su contenido  sin pagar por él.






Lo que no ven las compañías, quienes sólo piensan en el retorno casi inmediato de sus inversiones, es que están colocando al espectador en una posición difícil, puesto que en un futuro no podrán pagar por todas las plataformas para consumir su contenido y la era de oro de las aplicaciones deberá readaptarse para preservar su hegemonía.