Tras dos años alejado de su familia y con escaso contacto con otros seres humanos, el capo Joaquín el Chapo Guzmán tiene una sola petición al juez que preside su juicio: que le deje abrazar a su esposaEmma Coronel Aispuro.


De acuerdo a documentos legales citados por TMZ, los abogados del jefe del cartel de Sinaloa han solicitado al juez federal Brian M. Cogan que le permita abrazar a su esposa cuando asista al juicio que se le celebrará en el tribunal de Brooklyn, Nueva York, que está previsto que empiece el próximo martes.


Los letrados, siempre según TMZ, apelan a razones “humanitarias” para que se le conceda el permiso a su cliente, de quien dicen que lleva dos años sin ver a Coronel o poder comunicarse con su familia debido al estricto régimen de aislamiento que se la impuso desde su extradición en enero de 2017.


Sostienen que en ese tiempo el único contacto con el mundo exterior ha sido los esporádicos encuentros con su equipo legal, lo que ha causado un impacto negativo en su salud mental.


“El único contacto humano del señor Guzmán desde su extradición ha sido con el personal de la cárcel cuando le ponen y le retiran las cadenas, y un rápido apretón de manos con sus abogados cuando va a corte”, señala el documento, según TMZ.


La petición de los abogados parece confirmar que la esposa del acusado, que ya en anteriores ocasiones ha viajado a Nueva York para asistir a audiencias de su marido en la corte, acudirá al juicio, que se celebrará en medio de grandes medida de seguridad y una enorme expectación.


La fiscalía federal acusa a Guzmán de liderar una compleja organización criminal con sede en Sinaloa que durante tres décadas y mediante métodos brutales -entre ellos miles de asesinatos- logró entrar a Estados Unidos cargamentos de droga valorados en $14,000 millones.


En consecuencia, le imputan cargos por narcotráfico, organización criminal y soborno, de los que si es encontrado culpable podría ser condenado a cadena perpetua.


Fuente: People en Español