En tiroteo durante un torneo de videojuegos en Jacksonville, en el estado de Florida, ha provocado “numerosos víctimas” según las autoridades locales, sin precisar por el momento cifras, aunque medios como la CBS o el Miami Herald hablan de cuatro muertos y 11 heridos.

La oficina del sheriff de Jacksonville está informando a través de las redes sociales de lo ocurrido. Por el momento advierte de que la zona del tiroteo “no es segura” y pide que los ciudadanos se mantengan “alejados” del lugar.

El sospechoso de haber cometido el tiroteo ha sido abatido y en estos momentos se busca un posible segundo autor.

Las autoridades policiales piden a aquellos que están escondidos en el lugar de los hechos que permanezcan donde se encuentren, sin huir: “Te encontraremos, por favor no salgas corriendo”

Los testigos indicaron que vieron a varias personas ser trasladadas en camillas. Algunos heridos fueron llevados al Memorial Hospital y UF Health Hospital desde el Jacksonville Landing. Hasta allí se desplazaron varias ambulancias, bomberos y oficiales de Policía, que acordonaron la zona.

El alcalde y el sheriff de Jacksonville, Lenny Curry y Mike Williams, respectivamente, tienen previsto convocar una rueda de prensa para dar detalles de lo ocurrido.

Sin duda, este tiroteo devolverá a la agenda nacional el debate sobre la Segunda Enmienda, que contempla el derecho a las armas. Una controversia que parecía haberse diluido en las últimas semanas. Pero, sin embargo, siempre vuelve a la mesa de debate después de que tenga lugar un tiroteo. De esta forma, en los próximos días, se volverá a investigar quién era el tirador, cómo había conseguido las armas y cuales eran sus motivaciones.

En cambio, los esfuerzos de cambiar las leyes puede que sean bloqueados, como suele ocurrir, por los políticos del Congreso en Washington, que estos días se preparan para las elecciones de mitad de legislatura de noviembre.