La araña de rincónaraña de los rincones o araña violinista (Loxosceles laeta) es una especie de araña araneomorfa de la familia Sicariidae (antes de la familia Loxoscelidae) que suele esconderse en grietas y rincones de difícil acceso, de ahí viene su nombre. Es considerada como la más peligrosa de las arañas del género Loxosceles, ya que su mordedura produce frecuentemente reacciones sistémicas severas e incluso la muerte.

Loxosceles laeta es nativa de América del Sur. Es común en ChileGuatemalaPerúEcuadorArgentinaUruguay, y el sur y este de Brasil. Ha sido introducido en América del Norte y varios países de América Central, pero no prospera naturalmente en estos países. En los Estados Unidos la especie se estableció en la zona de Los Angeles. También se reportaron infestaciones en FloridaCambridge (Massachusetts) y en Vancouver (Canadá).

Dentro del género Loxosceles, esta araña es la que posee mayor distribución en Sudamérica y es la más peligrosa. El cuadro anafiláctico producido por la toxina de la picadura se llama loxoscelismo.

El veneno de la Loxosceles laeta es potencialmente mortal dependiendo de la relación inóculo-masa del individuo. Su acción es esencialmente proteolítica y necrótica (disuelve los tejidos causando muerte celular). Contiene poderosas enzimas proteolíticas que destruyen todo lo que tenga proteínas, pudiendo ser 15 veces más tóxico que una cobra y 10 veces más potente que la quemadura con ácido sulfúrico. Además, su veneno tiene un alto poder de penetración en el hígado y vías biliares.

La evolución es a una úlcera necrótica o edematosa, que se define en las primeras 24 horas del cuadro y tiene una escasa repercusión sistémica, con fiebre y compromiso del estado general. Al fijarse en la úlcera, el signo evolutivo de lesión de color rojo–blanco-azul es típica del loxoscelismo.

Después de 4-8 horas, el área de la mordedura se siente dolorosa y con prurito, presentando una induración central rodeada por un área pálida de isquemia y una zona de eritema. En general, no existe linfadenopatía regional. La lesión puede desaparecer al cabo de dos o tres días, o bien evolucionar a la fase más grave. Las complicaciones son: celulitislinfangitis, lesiones cutáneas similares a pioderma gangrenoso.

La complicación más seria del loxoscelismo es el shock anafiláctico, con un 32% de mortalidad, se da entre el 5% y el 20% de los casos, se presenta hematuriafiebreanemia hemolíticaleucocitosis, un recuento de plaquetas variable y alteración de la función renal, con hipercalemia y creatinina plasmática elevadas, llevando a la insuficiencia renal aguda oligúrica, de tipo renal- intrínseca debido a que, por la hemólisis, se tapan los túbulos renales con la hemoglobina, causando una necrosis tubular aguda (pudiendo requerir diálisis), esta fase conlleva riesgos vitales.

En formas más serias, la placa es rojiza, de tono violáceo, el eritema es diseminado, el centro de la lesión aparece hemorrágico y necrótico con una ampolla en la parte superior. Evoluciona a una placa livedoide, grande, luego a una úlcera necrótica, que luego de tres semanas se desprende quedando una úlcera limpia que puede alcanzar más de 25 cm de diámetro, para luego terminar en una cicatriz deprimida, en un verdadero cráter necrosado.

El inóculo del veneno no genera ningún tipo de inmunidad a futuro pudiendo ser fatal en una segunda oportunidad en caso de desarrollarse un cuadro de alergia anafiláctica.

Como ya se ha indicado esta araña no es agresiva y muerde generalmente sólo cuando es apretada contra la piel humana, tal como al hacer uso de una prenda de vestir. Como todas las arañas de la familia Sicariidae, el veneno de la reclusa chilena contiene el agente dermonecrótico esfingomielinasa D, que se encuentra de otra manera solamente en pocas bacterias patógenas. Según un estudio, el veneno de la reclusa chilena (junto con la araña arenera de seis ojos), contiene un orden de magnitud más de esta sustancia que hacen las otras arañas Sicariidae, tal como la araña reclusa parda.

Algunos mordiscos son menores sin ninguna necrosis, pero una parte pequeña producen lesiones dermonecróticas severas (loxoscelismo cutáneo) o incluso condiciones sistémicas (loxoscelismo víscerocutáneo;) a veces resultando en anomalía renal y 3-4% de casos en un estudio clínico reciente en Chile, en muerte.

Las picaduras serias forman una úlcera necrotizante que destruye el tejido suave y puede llevar meses y con muy poca frecuencia años en sanarse, dejando cicatrices profundas. El tejido dañado se volverá gangrenoso y finalmente fangal. Al principio puede no haber ningún dolor de una picadura, pero con el transcurso del tiempo, la herida puede ponerse tan grande como 10 pulgadas (25 cm) en casos extremos. Los mordiscos pueden llevar hasta siete horas para causar daño visible; los efectos sistémicos más serios pueden encontrarse antes de este momento, como el veneno de cualquier tipo se extiende por todas partes del cuerpo en minutos. Se han informado muertes para la especie sudamericana relacionada Loxosceles intermedia. Se cree ahora que una condición médica antigua conocida por viajeros y residentes en Chile, la mancha gangrenosa de Chile, es causada por mordiscos de araña de rincón.

Los primeros auxilios implican la aplicación de un paquete de hielo para controlar la inflamación, la aplicación de Aloe vera apacigua y ayuda a controlar el dolor, acudir al médico pronto. Si se puede capturar fácilmente, se debería traer la araña con el paciente en un frasco transparente, fuertemente cerrado, de modo que lo puedan identificar. Sin embargo en el momento en que se observa el mordisco, no es probable que ninguna araña encontrada cerca sea la culpable.