El empresario Epifanio Arias, de 49 años de edad, quien estaba secuestrado desde el pasado jueves, es un empresario de bajo perfil y poco conocido en la provincia Santiago.


Sus vecinos del sector de Gurabo, donde reside, lo definen como una persona de poco hablar, tranquila y que no busca problemas con los demás.


Arias residió por varios años en Estados Unidos y allí era propietario de un car wash y luego retornó al país, donde también incursionó en los negocios.


Es propietario de dos inmuebles donde operaban sus establecimientos comerciales, como Plaza Moli, Rancho Moli y Car Wash Moli en la avenida Circunvalación, al sur de Santiago, cerca del populoso barrio de Cienfuegos.


Sin embargo, hace algunos meses rentó sus propiedades, donde opera un negocio de lavar vehículos, un taller de pintura y desabolladura de autos y otros centros comerciales.


Su esposa, Yaneyva Marcelio Álvarez, fue quien presentó la denuncia sobre su rapto en el Departamento de Recepción de Querellas de la Policía de Santiago.


La denuncia hace constar que el empresario salió en compañía de un amigo de nacionalidad colombiana identificado como Luis Eduardo Méndez (Paisa) a visitar a un conocido en común, pero que luego llamó a una persona allegada para informar que estaba secuestrado y que los raptores pedían 5 millones de dólares y que no lo liberarían hasta que no diera el rescate.


Se desconocía amigo estaba secuestrado


Hasta hoy, cuando el empresario llegó su casa de Gurabo, junto al colombiano, se desconocía que el extranjero también habría sido secuestrado.


Todo lo que se conocía del “Paisa” era que salió junto al empresario a visitar a un amigo que ambos tienen.


Por eso, los rastreos y las búsquedas de la Policía Nacional y otros organismos de seguridad del Estado se concentraban sobre el empresario Arias, porque no tenían idea de que el “Paisa” también se encontraba raptado. Pero hoy se destapó que el colombiano también se encontraba secuestrado junto al empresario Arias.


El vocero de la Dirección Cibao Central de la Policía Nacional, coronel Juan Guzmán Badía, se limitó a decir que el caso se mantiene bajo investigación por parte de las autoridades.


Las investigaciones están a cargos de oficiales de la Unidad Antisecuestro y de miembros de la Dirección de Investigaciones Criminales de Santo Domingo y Santiago, así como fiscales adjuntos de esta jurisdicción.


Fuente: Listín Diario