SANTO DOMINGO.-La situación de pobreza que vive la población de la región de Enriquillo hace que el fenómeno de explotación sexual de menores y el abuso se vean como “normales”, ya que es usado como medio de subsistencia familiar.


Según el estudio “Invisibles bajo el sol: una mirada hacia la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en la región Enriquillo”, muchas personas se aprovechan de esa vulnerabilidad para satisfacer sus deseos carnales a través de prostitución con turistas, trata de menores y uniones a temprana edad.


Esa justificación inadecuada de explotación sexual evidencia que esos ciudadanos asumen este delito como una forma de sostenimiento, refiere el informe elaborado por el Plan Internacional y Unicef en las provincias Pedernales, Independencia, Barahona y Bahoruco.


Testimonio víctima


“Los hombres me daban cuartos, yo compraba comida y le daba a mi mamá. Tuve mucho tiempo cogiendo dinero de los hombres, porque ellos eran grandes y yo chiquita”, dice uno de los testimonios recogidos en la investigación y que lo atribuyen a Juana, nombre ficticio.


—Porcentaje


El 50.9 % de jóvenes entre 13 y 20 años en la región Enriquillo han tenido sexo al menos una vez en la vida. El 26.8 % tuvieron con una persona de diez o más años de diferencia y 11% a cambio de dinero.


Fuente: Periódico El Día