Por José Díaz Nin


El Chatear, bippear, Twittear, figurear, bufear, fantasmear, Whatsapear, hablar o usar cualquier aplicación  y hasta molestar con un celular le está saliendo caro a los dominicanos.


Definitivamente las autoridades competentes, en este caso, el INDOTEL y Pro-Consumidor deben iniciar un proceso de investigación en torno al costo por minuto, que los dominicanos estamos pagando en la comunicación telefónica y  lo más importante en la medición  o al  uso de los sistemas que manejan las propias telefónica en el cobro de estas tarifas.


Como sabrán, y como experiencia propia,  cuando recargamos un celular o compramos una tarjeta de llamadas  observamos que las telefónicas van disminuyendo el balance en la medida en que vamos haciendo llamadas y,  lean esto,  hasta sin hacer llamadas lo que hace posible que, estos minutos, pasen tan rápido que, en la mayoría de los casos, nos dejan sorprendidos.


Son muchas las denuncias que se hacen a través de las redes sociales en torno al atraco de que somos víctimas los dominicanos, por parte de las telefónicas, cuando descuentan del balance disponible cargos, que sin lugar a dudas, están afectando grandemente su economía.


Estos son algunas de la denuncias en las redes sociales:


1.-Cargar a su cuenta de teléfono por un servicio que usted no pidió ni uso (practica denominada cramming).


2.- Cargos por llamadas perdidas,


3.- Fraude en el saldo que se esfuma si no hacemos que crezca.


4.- El cobro de impuesto por un valor mayor al que está establecido por la Ley.


5.- El cobro por unos mensajes, de las propias telefónicas, ofertando determinados servicios y regalando minutos para llamadas.


6. Tarjetas que ofrecen hasta 100 minutos pero que nunca dan el tiempo ofertado.


7.  Tarjetas que no explican con suficiente claridad una serie de recargos que imponen a los consumidores.


En la República Dominicana existen unos 9 millones de teléfonos móviles y más del 70% son pre-pagados, o sea que los dominicanos prefieren móviles con servicio Pre-pagado, pagan por una recarga o compran una tarjeta de llamadas y ahora los famosos paqueticos.


Unos 60 mil colmados y supermercados,  en todas las ciudades del país, ofertan tarjetas y recargas para llamadas nacionales e internacionales llegando esto a constituirse en una importante actividad comercial que está dejando jugosos beneficios a las compañías de teléfonos.


Realmente las inquietudes que se expresan a través de la redes sociales demuestran o hacen suponer que dichas compañías telefónicas se comportan como chivo sin ley y estafan prácticamente  a los dominicanos con cargos o mediciones de los cuales nunca dejan a los clientes satisfechos cuando estos demandan de información al respecto.


Esperamos que, a partir de ahora, el Poder Ejecutivo,  Congreso Nacional, Cámara  de Cuentas y demás instituciones que tengan que ver con regulación y control de los servicios de comunicación decidan enfrentar el problema, el cual está afectando la economía de muchos dominicanos ya que el teléfono móvil, se ha convertido en un artículo de  primerísima necesidad. Ahí está un trabajito, realmente  para eso se les elige,  para la defensa de sus electores.


No es posible que, en  estos tiempos,  las telefónicas no puedan identificar llamadas de teléfonos fraudulentos o robados. Hay que buscar solución a esta situación.


Y para terminar sugiero a todos los dominicanos y en especial a los usuarios de teléfonos,  que no se dejen estafar con llamadas que ofertan recargas o premios, nunca deben dar a nadie información sobre sus datos personales por teléfono se corren muchos riegos. Asegúrense primero.