EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-Choferes transporte turístico y del concho rechazan venta GLP en estaciones gasolinas de debido a que constituye “un peligro y una bomba de tiempo para la población y los consumidores”, cientos de sindicatos de choferes del transportes de pasajeros y turísticos del país, rechazaron este lunes la venta de gas licuado de petróleo en estaciones de gasolinas.


Santiago Zamora y Fermín López, voceros de los choferes de transportes turísticos y pasajeros, sostienen que si se aplica esa medida se violarían varias leyes, decretos y resoluciones gubernamentales y municipales, además de dos sentencias del Tribunal Constitucional.



Señalan que esa peligrosa iniciativa que buscan imponer influyentes empresarios del país, no favorecería a la ciudadanía, porque representaría un riesgo para la salud y triplicaría el riesgo de desgracias de consecuencias funestas para la población.


Manifestaron que rechazan las pretensiones por la alerta del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, sobre las consecuencias de venderse diferentes tipos de combustibles en un mismo lugar, sobre todo si las estaciones están en sectores residenciales poblados con muchas personas.


“Las estaciones de gasolinas carecen de los estándares de seguridad y calidad para el manejo del Gas Licuado de Petróleo, con el agravante de que esas estaciones llevan operando diversos servicios de comidas, cigarrillos y bebidas de todo tipo que incrementan el ambiente de peligro”, precisan.


Destacan que “el GLP es un combustible que en su estado gaseoso, debido a que pesa más que el aire, se propaga muy fácilmente por los lugares más bajos de las estaciones de expendio y  tarda más tiempo que otros combustibles en disiparse. Además, por ser altamente inflamable, su capacidad de provocar una explosión al entrar en contacto con cualquier fuente de calor o chispa es mayor”.


Sostienen que las autoridades del Gobierno no pueden poner en riesgo ni en peligro la seguridad de la población, sólo por satisfacer el caprichoso deseo de algunos empresarios que buscan enriquecerse más, sin tomar en cuenta un tema tan delicado e importante como la vida de las personas.


Refieren los choferes del sector turístico y de pasajeros que el Gobierno debe tomar en cuenta la posición del presidente de la Federación Dominicana de Municipios (FEDOMU), Rafael Hidalgo, que ve como un “un atentado para la seguridad de la población permitir la venta de GLP en estaciones de gasolinas”.


Zamora y López enfatizan que “si se unifica las ventas de combustibles líquidos y gaseosos en un recinto, constituiría un gran peligro no solo para clientes y empleados, sino para los habitantes de los entornos donde están instaladas las estaciones de gasolinas”.


 Ley que se violarían


Los transportistas dicen que de aplicarse esa medida se violarían la  Ley 407-72, que prohíbe las ventas de gasolinas en envasadoras; el Decreto-Reglamento 2119-72, que prohíbe la venta de GLP en gasolineras, y el Decreto 307 que exige 700 metros de separación de envasadora a centro Educativo, que sería imposible de cumplir por gasolineras porque nunca están a esa distancia.


Además, las Resolución del MICM No 139/99, que establece una distancia de 200 Mts entre el tanque de una envasadora y una gasolinera; la Resolución 004-16 del Concejo de Regidores del DN, que prohíbe la venta de dos productos en un mismo establecimiento, y la Resolución 005-16 del Concejo de Regidores de Santiago que prohíbe la venta de los dos productos en un establecimiento.


Otra  Resolución que se violaría es la 140-2007 que establece la distancia de separación de 3km (SD y Stgo) y 2.500 metros entre envasadoras, que sería imposible de cumplir entre gasolineras convertidas en mixtas.


Refieren los transportistas que además violarían las Sentencias del Tribunal Constitucional números 100/14 y 49/13 que establecen prioritarios el razonamiento de justificar la instalación de riesgo (como sería una infraestructura de GLP), la necesidad que tenga la comunidad de ese riesgo (servicio que entraña el riesgo), que si no existe tal necesidad no procede considerar el servicio.


Fuente: El Nuevo Diario.