El cuerpo del cantante de Linking Park, Chester Bennington, fue hallado sin vida en una residencia privada de Los Ángeles en la mañana del jueves. El cantante, de 41 años, se habría ahorcado.






La posibilidad de suicidarse había sido mencionada por el artista en varias entrevistas con la prensa en el pasado, cuando recordaba una situación de abuso sufrida cuando tenía apenas 7 años. 






“Cuando pienso en ese momento en que era realmente joven, el momento en que era molestado, el momento en que todas esas cosas horribles estaban sucediendo alrededor mío, me estremezco”, dijo Bennington en una entrevista de diciembre de 2016.






Quizás por el mismo motivo el cantante tenía una historia de pelea contra las drogas y con el alcohol, que lo había llevado a varias situaciones límite a lo largo de su vida.























“Tomaba 11 dosis de ácido al día. Estaba tan metido en el ácido que me sorprende aún ser capaz de hablar. Fumaba montones de crack, consumía un poco de metanfetamina y me dedicaba a sentarme allí y freakear. Entonces fumaba opio para bajar. Pesaba menos de 50 kilos, y mi madre me dijo que parecía que acaba de salir de Auschwitz”, relató sobre su relación con las drogas.






Sobre el alcohol y los daños que causó a él e incluso a sus compañeros de Linkin Park, Bennington contó: “En 2006 tuve que elegir entre dejar de beber o morir. Hablé con mis amigos de la banda y me dijeron cómo realmente se sentían. No tenía idea de que me había convertido en una verdadera pesadilla”.






Según el mismo había revelado, estaba sobrio desde el año 2011.


Fuente: Infobae.