Estados Unidos y Corea del Norte están enfrascados en una crisis con advertencias verbales cada vez más agresivas e incluso algunos movimientos de militares.


Por un lado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo haber enviado el 8 abril una “armada” a la península de Corea, aunque ahora se supo que en ese momento dicha flota formada por el portaaviones Carl Vinson y otros buques navegaba en dirección contraria.


Por el otro, el ejército norcoreano presumió su arsenal militar el fin de semana e intentó realizar una nueva prueba de uno de sus misiles de alcance medio.


El ejercicio, que falló porque el dispositivo explotó poco después de ser lanzado, tuvo lugar el mismo día en que el vicepresidente de EE.UU, Mike Pence, inició su gira asiática con el asunto norcoreano como uno de los principales de su agenda.