Por José Díaz Nin


Ciertamente el conducir un vehículo en el Gran Santo Domingo se está convirtiendo en una gran pesadilla. Los conductores no respetan las señales de tránsito, no hay una cultura de respeto a los peatones y no son prudentes al momento de cumplir con la ley de transito o para propiciar un mejor desenvolvimiento en el trafico, especialmente, en horas pico.


La AMET está haciendo un gran trabajo en esta horas de mayor tráfico en la capital, pero el aumento del parque vehicular, en nuestro país, es indetenible y, hoy por hoy, casi un millón de vehículos están en poder de los dealers y por eso ustedes ven como se han improvisado muchos negocios de ventas de vehículos en cualquier esquina o solar en la ciudad.


El gobierno debe contemplar, desde ya, hacer estudios para los próximo 5 años, porque de lo contrario el transito capitalino será un caos mayúsculo. Dentro de estas medidas que planteo como posible solución esta: Exigir a los que construyen edificaciones los parqueos necesarios para los funcionarios empleados y visitantes.


El gobierno, unido al sector privado, debe construir en la Avenida Duarte y otras avenidas importantes parqueos públicos para con esto descongestionar las calles y así agilizar el tránsito de vehículos contribuyendo con esta a un ahorro considerable de combustible y a la sanidad del medio ambiente en la ciudad.


Las autoridades del Transporte, la AMET, debe poner manos fuertes en los conductores que violen la ley en lo relativo a los parqueos y estacionamientos en calles de doble vía, sobre las aceras y en lugares donde se atenta contra el medio ambiente, como por ejemplo en áreas verdes que muchos taxistas, autobuses y motoristas usan indiscriminadamente.