Barack Obama pasó 8 años de su vida sin poder practicar deportes acuáticos. Él mismo se lo confió a su amigo, el millonario británico Richard Brandson. Es que era demasiado peligroso para un presidente de los EEUU. Conmovido por la revelación, el dueño de las paradisíacas Islas Moskito se ofreció para enseñarle el kite-surfing.




El británico estaba orgulloso de su performance, pero el estadounidense se superó, dejó atrás las caídas y ganó. Ambos, se prometieron la revancha.






El ex presidente de los Estados Unidos disfruta junto con su esposa Michelle de unas vacaciones en las Islas Vírgenes Británicas. hasta allí llegaron en un jet privado proporcionado por el famoso millonario inglés.