Por: José Díaz Nin


En esta ocasión quiero encender la chispa en un debate. Un porcentaje considerable de las familias dominicanas tiene: autos, inversores, Plantas eléctricas o de otra forma compran baterías para amortiguar los molestos apagones de los que hemos venido sufriendo en los últimos cincuenta años.


El mayor de los sacrificios de recursos, que escasamente reciben las familias en nuestro país, lo constituye la compra de baterías para autos e inversores, para estos últimos, llegan a comprar desde 2 hasta 16 baterías que, multiplicado por el costo de cada una, estaríamos hablando de unos 10,000 a 40,000 pesos. Imagínense que este gasto se repita dos veces en menos de dos años.


Sin lugar a dudas las baterías para inversores y autos se han convertido en un producto de primera necesidad a contar por los largos apagones que afectan a los hogares y a la deficiencia de un transporte público que casi nos obligan a tener que adquirir y mantener un vehículo, o sea, un carrito para suplir esta deficiencia.


Es por ello que el Estado Dominicano, en este caso Pro Consumidor, tiene que interponer sus buenos oficios a favor de que los consumidores de baterías sean protegidos de los delincuentes que venden baterías disque nuevas y resultan ser un fiasco para el que las adquiere, destacando aquí que, las mismas, no cuentan con las garantías necesarias para la satisfacción y protección a los consumidores.


Si ustedes observan las calles últimamente han surgido negocios improvisados (en patios) para comprar baterías que luego la reconstruyen y la veden como nuevas. Generalmente las garantías que se establecen en dichas baterías son de 2 a cuatro años, pero si se dañan después, de los seis (6) meses, te obligan a comprar nuevas baterías pero descontando el valor de las dañadas.


Lo grande de todo esto es que, en ningún acápite del contrato de garantías que se otorgan, dice lo de los seis (6) meses y el que compra baterías cree que si se les dañan, antes de los 2 años o cuatro años que se indica en el contrato de la garantía, estas serian substituida sin costo alguno.


He tenido que comprar en menos de cuatro años cuatro veces baterías que no llegan a cumplir el año y siempre se alega lo de los seis (6) meses. Todo esto indica que, lo de los seis (6) meses, es un engaño y las baterías ofrecidas no sirven, son un robo a la población.


Las garantías en nuestro país son un engaño y no hay a quien reclamarle. La ultima vez me repusieron la baterías pagando 13,000 pesos y no hacen dos años tengo que volver a reponerlas y me están cobrando 18,00.00 por las mismas baterías.
En esta ocasión quiero llamar la atención de los consumidores de baterías que exijan buenas garantías en las compras de este producto y aclaren lo de 6 meses. Recordando el que muchas de las baterías que se compran en el mercado dominicano son reconstruidas y no duran ni un año.


Al congreso de la República Dominicana poner claro el asunto de las garantías, no solo en las baterías, sino en otros productos básicos, de manera que los consumidores se sientan realmente protegidos por un régimen de derecho como lo establece la Declaración Universal de los Derechos Humanos.