Que Madonna (58) y Lady Gaga (30) son dos íconos del pop, es indiscutible. Ambas han trascendido con su música y su estilo, rompiendo récords acordes a sus épocas: La Reina del Pop, en venta de discos. Gaga, en vistas de videos. Sin embargo, las comparaciones pueden ser odiosas. O al menos, para una de ellas.


En una entrevista radial como cualquier otra, en la que se hablaba de la relación de los jóvenes con sus padres, el presentador Zane Lowe le dijo a Lady Gaga: “Hay otra artista que ha vivido una experiencia similar, basado en esta historia en la que estoy seguro, te ves reflejada. Sabés, Madonna tiene una historia muy similar. Un padre sobreprotector, Papá no me sermonées (uno de los hits de Madonna). ¿Sabés a lo que me refiero?”, expresó el animador en su programa Beats 1 Radio.


La comparación no le cayó nada bien a la entrevistada. Más bien todo lo contrario: “Madonna y yo somos muy diferentes. Jamás haría esa comparación. No quiero faltarle el respeto porque es una señora genial. Y tiene una carrera fantástica. Es la mayor estrella del pop de todos los tiempos”, manifestó Gaga.


“Pero yo toco instrumentos, escribo toda mi música, paso horas y horas en el estudio, soy productora y compositora. Lo que yo hago es totalmente distinto a lo que hace ella. Yo no sólo ensayo una y otra vez para un show… hay espontaneidad en mi trabajo. Me permito fracasar. Me permito quebrarme. No tengo miedo a mis defectos. Hay diferencias muy grandes entre ella y yo. Y no lo digo para faltarle el respeto. Yo ya no puedo ser comparada con nadie. Soy quién soy y esta soy yo. Y la historia de mi vida es mi historia como la tuya”, cerró, tajante. Clarito, ¿no?