http://merengala.blogspot.com/Si de dimensión y proyección se trata, Pégate y Gana con El Pachá la alcanzó toda con la transmisión del programa desde el Festival de la Calle Dyckman en New York, el cual acaparó la atención de toda la comunidad dominicana en la urbe, abarcando las entidades empresariales, sociales, culturales, políticas, consulares, y los sectores populares que se dieron cita en el evento, o que siguieron su desarrollo a través de una transmisión por televisión que rompió esquemas, no solo por el alcance, sino por la calidad del conjunto de elementos que intervinieron en la misma.


Hacía tiempo que no se veía una integración de tantos sectores de la comunidad dominicana en New York movidos por una misma causa, que permitió en gran medida poner de manifiesto el potencial y el empuje de los dominicanos en la urbe, expresado en conjunción de las más importantes entidades que agrupan a los sectores más representativos de la misma.


Frederick Martínez “El Pachá” se casó con la gloria con este evento que sacudió los cimientos de la dominicanidad, y en el cual talvéz muchos no creían, dada la complejidad de su montaje, las figuras envueltas en el mismo y la logística que se hacía necesario desplegar, empezando desde lograr los permisos de la ciudad, el montaje del andamiaje para la realización del evento, el cual conllevó la utilización de unidades móviles con tecnología HD, cámaras, equipos, camerinos móviles, como pocas veces se ven en transmisiones a control remoto de programas que se realizan desde Estados Unidos para República Dominicana, con transmisión simultánea para los dos países.


Los organizadores del Festival de Dyckman no escatimaron recursos ni esfuerzos para desarrollar con gran eficacia y realce este evento, que no solo conllevó el agenciarse la tecnología de transmisión de los canales norteamericanos, y sus técnicos, sino que también involucró a ingenieros y personal dominicano de Color Visión, que viajaron expresamente a darle el soporte que se requería y que a juzgar por todos los reportes que se han recogido, logró un impacto y una audiencia fuera de serie.


Un elemento catalizador y de gran atracción fue la dedicatoria a don Pepín Corripio, quien recibió un cálido homenaje en una tarde calurosa mezclada con lluvia, que no impidió que el más importante empresario dominicano se diera con los presentes un baño de pueblo como pocas veces, por no decir nunca, se ha visto en él.


Un homenaje a Pepín que provocó la presencia de todos los sectores representativos de la comunidad dominicana, en una interminable cadena de entrega de placas y de reconocimientos, poniendo de relieve el respeto y la valoración que todos tienen del señor Corripio.


Al margen de la connotación que alcanzó la exaltación que se hizo a Pepín Corripio, de igual manera hay que destacar la proclamación como Rey del Festival de Dyckman a Héctor Acosta El Torito, quien fue sentado en un trono colocado en el centro del escenario diseñado especialmente para la ocasión, en medio de la algarabía y el entusiasmo del público presente.


Contó de igual manera el evento con la participación de artistas de todos los géneros, que con su música alegraron un ambiente, que aparte de lo festivo tenía el hilo conductor de una causa social, como fue la entrega de miles de mochilas a niños estudiantes de la comunicad.


Ello gracias a la donación de artistas, empresarios, fundaciones, entre los que sobresalieron los aportes de Pepín Corripio, Anthony Santos, Ramón Alvarez, y Cirila Moronta, bujía y motor generador del festival.


Se expresó el merengue de Alex Bueno, la bachata de J. Martin, el merengue típico de María Díaz, la salsa de Revolución Salsera, Chino Aguacate, y la impactante actuación del Nene La Amenazii, el exponente urbano más popular de estos tiempos, que tuvo que ser escoltado por la policía debido a la conmoción que provocó en la concurrencia joven al evento.


Sin lugar a dudas que este festival, transmitido vía satélite por Color Visión y Televisión Dominicana, que subió a tarima a lo mejor y más variado de nuestra música, así como a las principales funcionarios dominicanos en la urbe, como el cónsul, los directivos de las asociaciones comerciales y empresariales, las entidades culturales, y sobre todo la presencia de Pepín Corripio, en un evento magistral, bien organizado y bien llevado, colocan a Frederick Martínez, a Mon Lluberes, Cirilo Moronta, y a todo el equipo técnico, artístico, logístico en un sitial respetable.


Sobre todo para los que solo ven a veces la parte dicharachera y alegre de Frederick Martínez. Hasta el empresario Corripio puso de manifiesto la dualidad que se expresa en el temperamento de El Pachá, que por un lado motoriza a su personaje, y por otro la parte formal y esencial de su ser artístico ciudadano.


Con la demostración que hizo en este programa especial se coloca en una posición de avanzada, marcando distancia de los demás. Fuente: http://merengala.blogspot.com/