image_content_7209120_20160914212946SANTO DOMINGO. La noche del dos de julio pasado, Luis José Almánzar celebró en un lujoso hotel de la capital con su familia, ejecutivos de los Padres de San Diego, entre ellos Moisés Alou, y la prensa nacional la firma del bono más alto entre los prospectos dominicanos de 16 años, un cheque de US$4,050,000.


Pero el diamante en bruto puede terminar cobrando la mitad del dinero, si los tribunales fallan a favor de demandantes que aseguran comprometió el 50%.


El 14 de julio, los abogados de quien fuera agente del jugador por más de un año, y aseguran haber invertido más de US$300 mil, pusieron una oposición de pago al equipo, la MLB y el banco que recibe el depósito alegando incumplimiento de contrato.


**Un compromiso previo


‘’Franz Wellington González trabajó al prospecto desde noviembre de 2012 en su programa en Quita Sueño, Haina, hasta mediados de 2014. González mostró a DL un contrato que estipula el pago del 30% del bono, acuerdo al que se llegó tras darle a Almánzar padre US$10 mil y RD$910 mil para el pago de una supuesta deuda de una hipoteca. Después me enteré de que las deudas eran de apuestas de casinos y otras cosas que hacía el señor José Luis”, dijo. El desacuerdo llegó cuando el padre comenzó a exhibir en privado a los equipos sin consultarlo. Luego, Almánzar padre pidió romper el contrato, lo que los llevó a los tribunales. Si la justicia da la razón a González, habrá que pagarle US$1.2 millones.’’


El tres de agosto, la Séptima Corte Judicial del condado de Browar, Florida, abrió el expediente que cita al padre del jugador, José Luis Almánzar, a presentarse allí para conocer la demanda sobre él.


Cortes de San Cristóbal y Santo Domingo Oeste también tienen pedidos de anulación de pagos a Almánzar, un torpedero que los escuchas describen tiene las cinco herramientas.


Gladys Morales, de A&F Sports Agency, reveló a DL vía correo y con un amplio fajo de documentos, que en agosto de 2014 firmó un contrato de representación con el joven prospecto a cambio de obtener un 20% si llegaba a firmar para las Grandes Ligas.


Morales asegura haberle pagado medio año de estudios en la secundaria American Heritage School en Miami, materiales escolares, le contrató un guardián, apartamento, alimentación, vehículo, pago de entrenadores, pasajes aéreos y organizar exhibiciones ante los equipos, entre otros gastos.


Pero en junio de 2015, la familia cambió de planes, y planteó que se llevaría el adolescente a Nueva York para estudiar y buscar entrar al sorteo de los Estados Unidos, lo que sacaba del negocio a Morales, que buscaba un bono de US$6 millones por el jugador.


Invertí más de US$150 mil, y todo el tiempo de mi trabajo. Eso era día y noche con esa gente. Además, tuve que prestarle US$100 mil a José Luis porque me confesó que tenía demasiadas deudas de préstamos por juegos de casino, y que iba a perder la casa que la tenía hipotecada”, dijo Morales.


Pero los Almánzar no se movieron hacia Nueva York, sino que trajeron al chico al país donde comenzó a trabajar con el entrenador Iván Noboa, con quien estuvo por varios meses, buscando firma. Luego habría estado con otro representante.


“Con el señor Almánzar ya nada me sorprende, porque mis abogados tienen 7 documentos firmados por él, y todos tienen firmas diferentes”, dijo Morales.


DL trató de contactar a Almánzar, pero no fue posible. A Morales habría que pagarle unos US$810 mil del contrato original.


“Este caso lo voy a llevar hasta el final, más que por el dinero por el dolor, el daño psicológico, personal y profesional que me han causado los Almánzar. Debo defender mi posición como inversionista y representante legal y, asimismo, debo defender con mi ejemplo a todos los que han pasado por situaciones similares y a quienes después que el jugador cobra la bonificación no quiere pagar”, dijo Morales.


NPerez@diariolibre.com