Él recordó como los peores bandidos de Colombia fueron sus ‘niñeras’, pues eran los únicos con quienes él podía jugar. Del colegio el único amigo que conservó era un niño huérfano de padre y madre, pues los demás compañeros tenían prohibido meterse con él, dijo en la entrevista.  Uno de los regalos más curiosos que recibió en su niñez, de parte de su papá, fueron las cartas que Manuelita Sáenz le envió a Simón Bolívar, documentos que en este momento están perdidos, debido a las muchas ocasiones que tuvieron que dejar la casa, señaló a María Elvira Arango.Dice que el tiro de gracia no lo dio el bloque de búsqueda, sino el propio capo con su pistola en el oído derecho.


Según Juan Sebastián Marroquín, el nombre que tiene ahora el hijo de Escobar, su papá siempre les dijo que en su arma él tenía 15 tiros: 14 eran para sus enemigos y el último para él mismo. Para no fallar en su intento de matarse, él se dispararía en el oído derecho, donde el narco tenía un impacto el día de su muerte, publicó Los Informantes.


Marroquín afirmó que para él Carlos Castaño había disparado a su padre el día que murió, sin embargo no da más detalles en el programa.


Él recordó como los peores bandidos de Colombia fueron sus ‘niñeras’, pues eran los únicos con quienes él podía jugar. Del colegio el único amigo que conservó era un niño huérfano de padre y madre, pues los demás compañeros tenían prohibido meterse con él, dijo en la entrevista.


Uno de los regalos más curiosos que recibió en su niñez, de parte de su papá, fueron las cartas que Manuelita Sáenz le envió a Simón Bolívar, documentos que en este momento están perdidos, debido a las muchas ocasiones que tuvieron que dejar la casa, señaló a María Elvira Arango.