Screen Shot 2016-06-29 at 09.03.23Papi, papi, te van a disparar”, gritó Ana María Adames segundos antes de que dos encapuchados mataron de cinco balazos a su padre, el comerciante Cristino Adames Joaquín, de 53 años, quien acababa de cerrar su colmado la madrugada del martes y se disponía a entrar a su casa, donde quedó desplomado.


En la puerta de la casa, que está ubicada al lado del colmado, aún se notaban las manchas de sangre del comerciante, quien fue despojado de su arma en el asalto.
El hecho ocurrió en la calle El Retiro, del sector La 40 de Cristo Rey, en el Distrito Nacional.


Por el hecho la Policía informó que apresó a 16 personas para fines de investigación.
María Antigua, esposa de Adames Joaquín explicó que luego de cerrar el colmado estaba hablando con sus hijas afuera de la casa y le dijo a una de ellas que se fuera acostar que él haría lo mismo.


Contó que en ese momento llegaron los hombres en una motocicleta y su hija al verlos le dijo que le iban a disparar y él se volteo e intentó sacar su arma, pero ellos le dispararon cinco veces, luego se le acercaron y se llevaron la pistola.


“Que hagan justicia, que esa muerte no se quede así porque fue un hombre valioso que murió, ejemplar en el barrio y con todo el mundo, nunca tuvo problemas y vienen y le arrebatan la vida como un perro encima de su hija”, expresó.


Poco patrullaje. Antigua se quejó del poco patrullaje en el sector, a pesar de que en la entrada queda el destacamento C-5.


“Ni en su casa uno está seguro, esa gente no patrullan, cuando ellos (policías) fueron a ver hace rato que había pasado el hecho”, expresó.


Delincuencia. Eduardo Díaz Rosario manifestó que la delincuencia los está arropando. “Señor jefe de la Policía muy bonito que habla en la prensa, pero no está haciendo nada, salga y ponga a los policías a trabajar y a vivir como se merecen para que hagan su trabajo conforme, esto no puede seguir así”, expresó.


De su lado, Domingo Alberto Sánchez se quejó de que la delincuencia en el barrio es muy fuerte, que asaltantes de otros sectores van y se roban las baterías de los vehículos.


“Es lamentable que en la entrada hay un destacamento y aquí la droga se la vende hasta arriba de uno”.


Aseguró que los policías solo están en la entrada cobrando peaje.


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