IMG_2446Por José Díaz Nin


Este proceso electoral del próximo 15 de mayo tiene algo en particular y es que de él resultaran electos Presidente y Vicepresidente, Senadores, Diputados, Alcaldes y Regidores y si no se establecen, previo al mismo, reglas claras, esta fiesta de la democracia podría terminar como la fiesta de los monos a rabaso limpio.


De seguro habrá, en muchos casos, diferencias mínimas de votos entre candidatos que compiten en el certamen electoral, y estas diferencias pueden traer muchas reclamaciones, acaloradas discusiones, impugnaciones, aclamaciones fuera de tiempo y sobre todo mucha confusión en la comunidad votante.


¿Qué significan reglas claras? Primero educar al votante y que la Junta Central Electoral otorgue la autonomía y autoridad a las Junta Provinciales y Municipales para decidir en el resultado final de las votaciones.


Esto conlleva además a que los Colegio Electorales y los delegados de los diferentes partidos políticos decidan sobre los votos nulos o sobre aquellos que no sean leídos por los scanner y que los datos que se presenten en las diferentes Actas generadas en los Colegios Electorales sean completamente confiables y cuyos resultados no puedan ser modificados por ningún otro estamento.


Y citando nuevamente mi comentario anterior. “Cada provincia debe estar preparada y en capacidad para resolver cualquier situación que se presente, antes, durante y al finalizar el proceso electoral.”


Resulta imprudente que los candidatos, con reglas claras y con ese poder otorgado a cada Junta Provincial, Municipal o Colegio Electoral se adelanten a declararse ganador o a dudar sobre la confiabilidad del proceso electoral.


Los Colegios Electorales deben estar en capacidad de resolver cualquier situación que se presente sobre alguna confusión en la intención del elector al momento de votar.


Las Actas levantadas en cada Colegio Electoral deberán ser firmadas por los miembros designados así como por los delegados de los partidos políticos y, muy importante, que las reclamaciones y observaciones sobre el proceso sean discutidas y consensuadas ante el mismo Colegio Electoral para que dichos resultados sean aceptados, con un grado de credibilidad, por todos los actores de este importante proceso.


Cada candidato en este certamen debe saber cuántos votos se requieren para ser electo, así como, saber que cualquier reclamación se hará a través de la Junta Electoral de su Provincia. Este candidato además recibirá toda información, de primera mano y confiable, sobre el destino de los votos nulos y especialmente sobre los números que contienen las Actas sobre los resultados del proceso de votación.


Termino citando la conclusión a la que arribe en el comentario pasado “La población dominicana anhela seguir viviendo en un país democrático y las instituciones del sistema procuren preservar este estatus de convivencia que es, sin dudas, la que ofrece mayores garantías de libertad y de respeto”