Corea


Corea del Norte realizó hoy su primer lanzamiento en dos años de misiles balísticos de alcance medio, una nueva demostración de fuerza en plena etapa de tensión que ha generado protestas en la comunidad internacional.


El Ejército Popular norcoreano disparó de madrugada desde el condado de Sukchun, al norte de Pyongyang, un primer misil que voló unos 800 kilómetros hasta caer en el Mar del Este (Mar de Japón), según el Estado Mayor Conjunto (JCS) de la vecina Corea del Sur.


Apenas veinte minutos después los radares de Seúl detectaron el lanzamiento de un segundo misil que alcanzó una altura de 17 kilómetros y después desapareció, por lo que se interpreta que estalló en el aire.


El Ministerio de Defensa surcoreano cree que los proyectiles lanzados hoy son Rodong, un misil balístico autóctono de alcance medio con un rango de 1.300 kilómetros.


Se trata de la primera vez desde finales de marzo de 2014 que Corea del Norte dispara sus Rodong, una acción vetada al país comunista en virtud de las resoluciones impuestas en los últimos años por el Consejo de Seguridad de la ONU.


Estados Unidos denunció la ilegalidad del nuevo ensayo de misiles norcoreano y reiteró el “firme compromiso con la defensa de sus aliados”, Corea del Sur y Japón, según un comunicado del Departamento de Estado norteamericano.


China, en su línea habitual, pidió a Corea del Norte que respete las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU e instó a todas las partes implicadas a actuar con moderación, según indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores.


Por su parte, Seúl lo calificó como “una grave amenaza para la paz y estabilidad de la península de Corea y la región” y adelantó que tomará las “medidas necesarias” en el Consejo de Seguridad, lo que indica que podría presentar una denuncia formal en el órgano ejecutivo de las Naciones Unidas.


El Consejo ya emitió a principios de marzo una resolución con duras sanciones financieras y comerciales a Corea del Norte por sus recientes ensayos nuclear y de misiles, a las que se han sumado medidas punitivas unilaterales de Seúl, Washington y Tokio.


El primer misil Rodong disparado hoy por Pyongyang cayó en aguas comprendidas en la Zona de Identificación Aérea (ADIZ) japonesa, por lo que también ha generado una reacción de Tokio.


El Gobierno de Shinzo Abe presentó una protesta ante la embajada norcoreana en Pekín, exigió “contención” a Corea del Norte y se comprometió a trabajar con la comunidad internacional para tratar de acabar con los programas de armas del país comunista.


El nuevo lanzamiento norcoreano se ha producido en un momento de fuerte tensión después de que Pyongyang realizara el 6 de enero su cuarta prueba nuclear subterránea y el 7 de febrero pusiera en órbita un satélite a bordo de un cohete, acción considerada una prueba de misiles encubierta.


El ensayo de misiles Rodong se considera, además, una respuesta a las maniobras militares que llevan a cabo EEUU y Corea del Sur desde el 7 de marzo, las mayores de su historia al movilizar a más de 17.000 efectivos estadounidenses y 300.000 surcoreanos.


Una de ellas, el ejercicio Key Resolve, finalizó oficialmente hoy, mientras el Foal Eagle se prolongará hasta finales de abril.


Este año el Key Resolve ha puesto a prueba estrategias de combate conjuntas no ensayadas hasta el momento y ha incluido el ejercicio OPLAN 5015, que simula la inutilización de las armas de destrucción masiva del enemigo y la preparación de las tropas para un ataque preventivo.


Corea del Norte considera las maniobras de los aliados un ensayo de invasión de su país, por lo que ya respondió con amenazas de un ataque nuclear “preventivo” y otros dos ensayos de misiles de menor magnitud que los de hoy.


El pasado día 3 el Ejército norcoreano disparó al mar seis proyectiles balísticos con una distancia de entre 100 y 150 kilómetros, y una semana después lanzó dos misiles de corto alcance desde su costa oriental que volaron unos 500 kilómetros.