Shaq


Shaquille O’Neal es un fijo. Yao Ming y Allen Iverson deben acompañarle.


Dos gigantes y uno diminuto armador sobresalen dentro de la lista de aspirantes para ser exaltados al Salón de la Fama del Básquetbol.


O’Neal y Iverson tendrán que superar un valla extra al tocarles seleccionados como finalistas, los cuales serán anunciados el viernes como parte del fin de semana del Juego de Estrellas. Si lo consiguen, lo siguiente será recibir 18 votos por parte del Comité de Honores, integrados por 24 miembros, al igual que todos los nominados presentados por los comités de Norteamérica y Mujeres.


Yao fue nominado por el Comité Internacional, reconociéndosele tanto su impacto en el crecimiento del básquetbol en su natal China como por su desempeño en la NBA. Ese comité elige jugadores que entran directamente al Salón de la Fama.


Los nuevos miembros serán anunciados el 4 de abril en Houston, día de la final del campeonato universitario de Estados Unidos, y el acto de exaltación será el 9 de septiembre en Springfield, Massachusetts.


O’Neal, Yao e Iverson recibieron la oportunidad de hacerlo ahora tras un cambio de la reglamentación que establece que pueden ser considerados cuatro años después de retirarse. Previamente, tenían que aguardar cinco, lo que implicaba estar alejados seis años tras terminar sus carreras.


O’Neal ganó cuatro campeonatos de la NBA, además de obtener un premio al Jugador Más Valioso y figura dentro de los 10 máximos anotadores en la historia de la liga.


Iverson fue el máximo anotador en cuatro temporadas y fue el Más Valioso en 2001, campaña en la que sus 76ers de Filadelfia cayeron ante los Lakers de O’Neal en la serie final de la NBA.


Yao no cuenta con credenciales tan brillantes, ya que su carrera se vio frenada por múltiples lesiones de los pies. Pero el centro chino tuvo un impacto enorme dentro y fuera de la cancha tras ser tomado como el primero en el draft de 2002 de la NBA.