Rusia


Rusia convocó hoy al embajador de Corea del Norte ante el anuncio del lanzamiento de un satélite, que encubriría supuestamente un ensayo de misiles, y le exhortó a prevenir una nueva escalada de tensión en la península.


“Se expresó una profunda inquietud en relación con el futuro lanzamiento de un cohete portador”, informó la Cancillería rusa en un comunicado.


El viceministro ruso de Exteriores, Ígor Morgulov, transmitió al diplomático norcoreano, Kim Hyong Jun, “un insistente llamamiento a abstenerse de acciones que pueda contribuir a una mayor escalada de la tensión en la región del noreste de Asia”.


Según la Cancillería rusa, Pyongyang debe “garantizar el cumplimiento incondicional de las correspondientes resoluciones de la ONU y regresar al formato de arreglo político-diplomático del problema nuclear”.


Rusia ya denunció la víspera que “al decidirse por una nueva violación de las exigencias del Consejo de Seguridad de la ONU, la parte norcoreana demuestra menosprecio por las normas universalmente aceptadas del derecho internacional”.


“Instamos a Pyongyang a pensar dos veces adonde lleva el abierto antagonismo de Corea del Norte con la comunidad internacional y sopesar de manera realista el coste de estos pasos miopes”, destacó.


El régimen comunista notificó el martes a la comunidad internacional su intención de lanzar, entre los próximos 8 y 25 de febrero, un satélite de observación aérea.


Tanto Estados Unidos como Corea del Sur y Japón destacaron que el lanzamiento violaría las resoluciones de la ONU y amenazaron con más sanciones, al igual que China, histórico aliado de Pyongyang, aunque de forma más moderada.


El último lanzamiento de este tipo tuvo lugar en diciembre de 2012, cuando Corea del Norte logró poner en órbita con éxito su cohete de largo alcance Unha-3 (Galaxia-3) el satélite de observación terrestre Kwangmyongsong-3 (Estrella Brillante-3) tras un primer intento fallido ocho meses antes.