Autopsias


El patólogo Sergio Sarita Valdez denunció que las autoridades del Ministerio Público han excluido al Instituto Nacional de Patología Forense de la realización de las autopsias de hechos violentos, y solo la han limitado a realizar esos trabajos a personas que mueren de causa natural.


Sarita Valdez dijo que eso se debe a que Patología Forense se ha convertido en un “incordio” para las autoridades investigativas porque esa institución dice verdades que incomodan a quienes tienen a bajo su responsabilidad investigar una muerte violenta.


Agregó que decir la verdad en lo concerniente a las autopsias que se le practican a las personas que han fallecido producto de la violencia resulta políticamente incómodo, lo que equivale a decir que el patólogo “no puede poner el muerto hablar”.


Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D´Agenda, que cada domingo se difunde por Telesistema Canal 11, el profesional de la medicina forense puso como ejemplo cuando la policía mata al alguien alegando intercambio de disparos, pero resulta que la autopsia establece que esa persona murió por heridas de balas que recibió por la espalda, decir esa verdad no conviene.


Informó que el pasado año en el país se realizaron cerca de 1,900 autopsias, el 60 % de estas concerniente a hechos violentos, lo que equivale a decir que más de 1,100 personas perdieron la vida de forma no natural.


Condenó que en el país hay mucha gente que vive de las apariencias, que públicamente dicen y profesan que está identificadas con las mejores causas, quieren el orden y son los que por debajo gestionan el desorden.


“Entonces cuando usted hace un trabajo, diciendo señores yo no me pongo a calcular si lo que ese muerto me dice va a beneficiar a zutano o a mengano, entonces yo tengo que decir lo que hay en ese muerto, eso incomoda, porque a usted le llega no metamensaje, si no que le llegue directo el mensaje diciéndole a uno que decir eso no conviene”, explicó el galeno.


Recordó que el Instituto de Patología Forense fue una conquista que se le arrancó al gobierno del presidente Joaquín Balaguer, y en su génesis primó la idea de que fuera donde se hiciera un trabajo científico sin que fuera forzado o respondiera a un determinado sector, pero que eso en República Dominicana desgraciadamente no es posible.


Dijo que la realidad es que en la actualidad la mayoría de las muertes violentas que suceden se están llevando al hospital Marcelino Vélez de Herrera, mientras que al Instituto de Patología Forense se están enviando los cadáveres de personas que han fallecido de muerte natural.