Pelea


Bob Arum, veterano promotor de boxeo, no quiere que su pupilo Manny Pacquiao cuelgue los guantes después de su combate (a celebrarse el nueve de abril) con el estadounidense Timothy Bradley.


Mayweathr y Pacquiao celebraron el dos de mayo del 2015, en la arena del emblemático hotel MGM de la ciudad de Las Vegas, Nevada, la pelea más cara de la historia. En bruto ese combate dejó unos 650 millones de dólares.


Arum , según declaró a la prensa, aspira que Pacquiao (si derrota a Bradley), “reflexione” y solicite a Floyd Mayweather Jr una revancha.


Se refirió a la decisión del excampeón mundial filipino quien ha declarado de manera oficial y “tajante”, que después que pelee -por tercera ocasión- con Bradley se retirará del boxeo activo.


Ayer el periódico digital Notifight dio a conocer lo declarado por Arum, quien a sus 84 años sigue como promotor. Arum es el dueño y legendario presidente de la prestigiosa compañía Top Rank.


Desde hace 50 años desempeña la función de promotor de boxeo. Ha organizado grandes peleas de campeones mundiales en las que han participado míticos púgiles como Sugar Ray Leonard, Thomas Hearns, Roberto Durán, Julio César Chávez, Roy Jones, George, Larry Holmes, Bernard Hopkin, Oscar de la Hoya, Floyd Mayweather, entre otros.


Pacquiao, tras la amarga derrota sufrida el dos de mayo del pasado año ante Mayweather -en la que se puso en disputa la unificación del título welter-, dijo que buscaba volver a contender con el calificado como el mejor boxeador de los últimos años.


Sin embargo, meses después reveló que “ya no quiere seguir en el boxeo, aunque enfrentará, para su última pelea, a Bradley.


Con Bradley, Pacquiao ha realizado dos combates. El primero, por el campeonato welter, y lo perdió, aunque la mayoría de los expertos en boxeo cree que “en realidad la victoria debió ser adjudicada al púgil de Filipinas”.


Se pactó la revancha y Pacquiao, con gran demostración, salió airoso para volver a ser titular welter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).


El nuevo de abril -para ver si a la “tercera es la vencida”-, Bradley y Pacquiao volverán a contender. Bradley pondrá en juego su cinturón welter avalado por la OMB.