Martelly


El presidente de Haití, Michel Martelly, advirtió ayer que no traspasará el cargo a aquellos que no entregará el cargo a quien “no quiera ir a elecciones”, pese a que en las últimas semanas aseguró que dejaría el poder el 7 de febrero como establece la Constitución haitiana.


“No voy a aceptar entregar el poder a los que no quieren ir a elecciones”, dijo Martelly. “Después del 7 de febrero, si no se ha llegado a un acuerdo, yo no voy a dejar al país en medio de la incertidumbre”, agregó el mandatario haitiano.


Las declaraciones de Martelly, hechas durante la inauguración de una obra en Cité Soleil, en la parte norte de Puerto Príncipe, según reportes locales, se producen en momentos en que Haití encara una grave crisis política que terminó aplazando dos veces la segunda vuelta para elegir al sucesor del gobernante.


El llamado Grupo de los Ocho (G-8), una coalición de candidatos opositores que rechaza los resultados electorales, propuso esta semana conformar un gobierno de transición el próximo 7 de febrero.


El G-8 planteó que la presidencia de la República recaiga en el presidente de la Corte Suprema hasta que se efectúe la sucesión, y que un primer ministro de consenso sea nombrado por el mandatario interino entre las figuras políticas conocido por su compromiso político, la competencia y seriedad.


Las declaraciones de Martelly se producen también días después de que el primer ministro Evans Paul dijo a la cadena Telesur que Martelly entregará el poder en la fecha constitucional, y reconoció que “en este contexto no habrá elecciones antes de la salida” del actual mandatario.