151228141817_comida_nutriloaf_640x360_ap_nocreditLas cárceles de Nueva York anunciaron que van a abolir una práctica que no deja de ser controversial: alimentar a los internos con un tipo de comida conocido como “nutraloaf” o “pan de reos”.


Se trata de un bloque de comida mezclada y a menudo horneada que se sirve en algunas de las cárceles de Estados Unidos como castigo por mala conducta.
No hay una receta genérica.


La versión de la prisión estatal de Nueva York que va a ser descontinuada consiste en harina, leche, levadura, azúcar, sal, margarina, papas y zanahorias.


La del condado de Los Ángeles contiene carne molida, pavo o proteína vegetal, col, zanahorias, papas, jugo de tomate, harina, cebolla, frijoles, chile en polvo y huevo, mientras que la receta de las cárceles estatales de Pensilvania incluye arroz y avena.


“Básicamente, son una conglomeración de todo lo que comerías en un día. Puede ser un cóctel de frutas, avena, salsa de tomate, atún… todo en el mismo bloque”, le explica a la BBC Laurie Maurino, presidente de la Asociación de Afiliados de Servicio de Comida a Correccionales (ACFSA, por sus siglas en inglés).


“Son comestibles, pero creo que lo que enloquece a los internos es que pueden llegar a recibir la misma comida todos los días durante semanas. El problema es la monotonía”, opina. Frecuentemente, los bloques son aún menos apetitosos pues están empacados en bolsas. “Absolutamente detestable”.


Nadie sabe exactamente cuántas instituciones usan el pan de reos, pero Benson Li, expresidente de ACFSA, estima que unas 100 de las 4.500 cárceles en EE.UU.


La decisión de darle a un preso nutraloaf en vez de la comida normal de la cárcel debe ser aprobada por quien esté a cargo, explica. Típicamente, se sirve a diario por hasta 30 días.


El estado de Nueva York lo va a reemplazar con “una comida alternativa -nutritiva, con las calorías suficientes y agradable al paladar- compuesta de alimentos normales que se le pueda entregar de manera segura a y comida por los internos”, indica el sitio web del Departamento de Servicios Correccionales del estado de Nueva York.


Un almuerzo “que consiste de fruta, queso, carnes frías, pan para sándwich y ensalada de col cumpliría con los requisitos”, añade.


El nuevo menú dista de ser gastronomía exquisita, pero Fathi dice que es un paso en la dirección correcta y es otro signo de que las cárceles estadounidenses están dándole la espalda a “prácticas arcaicas”.


Fuente: BBC