160104162523_graham_pawley_stroke_624x351_edram_nocreditEntiende todo lo que pasa a su alrededor, pero no puede decir nada de vuelta, excepto “sí” o “no”.


Aunque en sentido estricto eso no es totalmente preciso, pues Graham Pawley, quien sufrió un derrame cerebral en 2013, dice “y”, “no” y “mmmmm”, lo que significa “sí”.También hace un sonido como “urr”. Cuando dice: “y urr” significa que tiene algo más que decir. Y tú debes adivinar.


Hablar con Graham es como jugar ese juego en que sólo puedes preguntar cosas que tienen respuestas de “sí” o “no”, hasta que adivinas el concepto.


En julio de 2013, Graham tuvo un derrame cerebral que lo dejó prácticamente incapaz de comunicarse. No puede leer bien ni escribir, pero puede entender todo lo que se le dice. No puede mover el brazo derecho y el movimiento de su pierna derecha es limitado, además de doloroso.


Un derrame cerebral ocurre cuando el suministro de sangre de una parte del cerebro se corta, generalmente por un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo. “La repercusión de un derrame cerebral puede impactar al cerebro en un enorme espectro de formas. La mayoría de ellas alteran la vida”, dice Cate Burke, directora asistente de educación y entrenamiento en la Asociación de derrame cerebral.


“La condición de Graham se llama afasia”, explica Tony Rudd, director clínico nacional de derrame cerebral del Sistema de Salud Nacional (NHS) de Reino Unido. Es decir, un trastorno del lenguaje gatillado por una lesión cerebral.


“Es poco usual un caso en que alguien quede con daños severos para comunicarse, pero su comprensión no se vea afectada”.


Pero puede pasar. “A pesar de que la sección de tu cerebro que controla la comunicación está interconectada de cerca con la que controla la comprensión, son áreas separadas”, cuenta Rudd.


“La afasia puede significar dificultad para encontrar las palabras adecuadas, pero puede ser peor, desde casos en que el paciente es incapaz de entender lo que se le está diciendo hasta otros en que es incapaz de expresarse”.


El caso de Graham es grave, pero no desconocido. No puede escribir o leer más de dos palabras, pero puede ver televisión y seguir una película. Puede usar el teléfono, pero no textear más de una o dos letras.


“El cerebro es plástico. A pesar de que los trozos de cerebro que Graham usaba para hablar están muertos, hay otros que pueden ser reentrenados para hacer su trabajo”, asegura Burke.


“No me gusta decir que la gente nunca se recuperará, pero es muy poco común que tengan una recuperación total”; dice Rudd. “Las terapias del habla pueden ayudar a gente como Graham a mejorar su nivel de comunicación”.


Fuente: BBC