soldado


El equipo médico de la Universidad Johns Hopkins que realizó trasplantes de brazo y de mano espera realizar el primer trasplante de pene en Estados Unidos en los próximos meses.


El equipo liderado por el Dr. W. P. Andrew Lee espera ayudar a los soldados que regresan con una herida de guerra a menudo oculta. La guerra moderna en Afganistán e Iraq ha requerido más tropas en las calles con patrullas desmontadas y una mayor exposición a los dispositivos explosivos improvisados. Eso ha dado lugar a un nuevo tipo de trauma: genitourinario, conocido como trauma GU, el cual incluye los genitales, la vejiga, el tracto urinario y los sistemas renales.


Heridas ocultas


Alrededor del 5% de las 16.323 admisiones por trauma entre el 2001 y 2008 involucraban lesiones GU, de acuerdo a la información del Registro de Trauma del Departamento de Defensa. Más del 60% de esas lesiones fueron causadas por explosiones. El Departamento de Defensa encontró que la edad promedio de lesiones era de 24 años.


Carisa Cooney, profesora asistente de cirugía plástica y reconstructiva de la Universidad Johns Hopkins, dijo que la universidad comenzó a investigar la posibilidad de realizar trasplantes de pene después de recibir solicitudes en el 2012.


“Pones en contexto que por lo general se trata de hombres jóvenes que quizá no han tenido la oportunidad de formar una familia. Muchas veces la masculinidad tiene mucho que ver con la forma en que se perciben a sí mismos. Sufrir lesiones en los genitales puede ser devastador para su identidad y sus relaciones al volver a casa”, dijo Cooney.


Según la Fundación Bob Woodruff, una organización dedicada a ayudar a los soldados que regresan de la guerra, una de las preguntas que los médicos escuchan de inmediato luego de que un soldado es lesionado es: “¿Cómo están mis genitales?”


Bajo el bisturí


Lee dijo que la Universidad Johns Hopkins tiene un paciente potencial en la lista, pero que está a la espera de un donante. Lee y su equipo han realizado 11 trasplantes de manos y brazos en siete pacientes, y dijo que el proceso de trasplante de un pene no es muy diferente a trasplantar una mano. “Aparte del hecho de que se trata de una parte anatómica diferente, existe una gran cantidad de similitudes”, dijo.


Para sujetar el pene donante al paciente, Lee y sus colegas conectarán cuatro pequeñas arterias y dos venas bajo el microscopio. Además, dijo, también se conectará un mínimo de dos nervios para proporcionar sensación.


Recuperación


La recuperación inmediata para que sanen las heridas tomará alrededor de cuatro a seis semanas, pero la función podría no recuperarse durante algunos meses después de la operación. “Normalmente, en la mano o en cualquier otra parte, tenemos que volver a conectar los nervios. Los nervios necesitan crecer hasta el final de los órganos y ese es un proceso que puede durar meses”, dijo Lee. En el caso de los brazos, dijo, puede tardar más de un año.


El éxito estará determinado tanto por la satisfacción del paciente, como por las medidas clínicas, incluyendo la capacidad para orinar y participar en actividades sexuales.


Impacto sobre la fertilidad


Médicos sudafricanos realizaron el primer trasplante de pene con éxito en diciembre del 2014 y en junio los médicos informaron que la novia del receptor del trasplante había quedado embarazada.


Lee hizo hincapié en que el equipo de Johns Hopkins está trabajando en el trasplante de pene, no en los testículos, donde se genera la línea de esperma. Así que, siempre y cuando los testículos de un paciente sean funcionales, él paciente tendría la capacidad de engendrar a sus hijos biológicos. El trasplante de pene no tendría ninguna incidencia en la fertilidad.


Según Cooney, se calcula que el procedimiento tendrá un costo entre 200.000 y 400.000 dólares, además de tiempo quirúrgico donado. La Universidad Johns Hopkins ha ofrecido pagar el primer trasplante.